sábado, 28 de julio de 2012

Me sigo haciendo preguntas... #OswaldoPaya

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Foto: Grupo en Facebook, Por el levantamiento popular en Cuba

Hay dudas y preguntas elementales que hasta el más normal de los humanos puede tener o se puede hacer en el caso de la muerte de Oswaldo Payá y Harold Cepero el pasado 22 de julio. Si se cumple al menos una condición: si tiene interés en conocer la verdad tras dicho lamentable suceso.

Yo me he hecho muchas preguntas. La viuda de Payá tiene otras tantas...

¿Usted hubiera aceptado que alguno de los que dirigieron campos de concentración y exterminio en masa cuando la Segunda Guerra Mundial encabezara (en su tiempo, se sobreentiende) un proceso de condena a las arbitrariedades nazis de la época? Elemental la respuesta... ¿no? ¿Confiaría Usted en ese proceso?

Si le parece muy crudo el ejemplo, aquí va otro: ¿Qué diría Usted de una comisión formada por militares que apoyan al presidente de Siria, para investigar sobre muertes de civiles donde las tropas del ejército leales a ese mismo presidente son las que ocupan esos territorios? También elemental la respuesta, ¿no? ¿Confiaría Usted en la investigación de los militares?

¿No ve aún la relación? Otro ejemplo menos complejo: ¿Cómo viera Usted que el abogado defensor del encausado en un caso de asesinato de una menor de edad, sea el padre de esa persona que, supuestamente, ha cometido el asesinato? ¿Confiaría Usted de su imparcialidad?

Pues yo no confío en la imparcialidad del desgobierno cubano tratando de esclarecer las circunstancias en las que murieron Oswaldo Payá y Harold Cepero. Sencillamente, porque no creo que la mejor respuesta venga de quienes más se han beneficiado con la muerte de Oswaldo Payá y Harold Cepero.

Mientras, me sigo haciendo preguntas, muchas preguntas...

¿Usted no?
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miércoles, 25 de julio de 2012

TODOS unidos en el dolor

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Darsi Ferrer en Facebook:


La idea de la desunión de la disidencia en Cuba no ha sido sino estrategia de la dictadura castrista todos estos años, para sembrar la división de los cubanos y pisotear olímpicamente a los que se les han opuesto.

Coreada por su rebaño y, lamentablemente, difundida también por personas que no apoyan a los Castro ni al sistema que éstos han impuesto a los cubanos, ha intentado descalificar la variedad de formas de pensar y de actuar de los disidentes.

¡Porque a un dictador que clava un único Partido político en las magras costillas del país que desgobierna claro que no puede ocurrírsele que una gama de opiniones pueda llevar adelante un país! Para él sólo existe negro y blanco. Por eso nunca dejará el poder por las buenas...

Todo mi respeto y solidaridad para los que desde Cuba, sea como sea, se oponen al régimen.
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martes, 24 de julio de 2012

Último adiós a #OswaldoPaya

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(Dar click en cada foto/video para visualizar mejor...)

 $ #Cuba Ultimo adios a @OswaldoPaya on Twitpic

 @ #Cuba El feretro entra al lugar donde descansara @OswaldoPaya on Twitpic

 ! #Cuba Muy emotivo @OswaldoPaya on Twitpic

  #Cuba @OswaldoPaya on Twitpic

 : #Cuba Muchisimas personas en el funeral de @OswaldoPaya on Twitpic

 L #Cuba Hacen una "L" con sus dedos, gesto que rec... on Twitpic

 : #Cuba @DamasdBlanco en funeral de @OswaldoPaya @el_pais on Twitpic

 / #Cuba Amplio operativo policial @OswaldoPaya on Twitpic

Flores para la Libertad tuya y mia on Twitpic

Nicho postumo @OswaldoPaya on Twitpic

Mi reino no es d este mundo on Twitpic

Los tuyos contigo @OswaldoPaya on Twitpic
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lunes, 23 de julio de 2012

Fatídico día para un regreso...

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Siento mucho "regresar" al blog un día como hoy, donde las noticias alrededor de la muerte del destacado opositor cubano Oswaldo Payá no cesan...

Siento mucho que algunos se hayan preocupado preguntándose dónde he estado durante estos más de dos meses...

Siento mucho que otros se hayan molestado preguntando directamente, gran mayoría a los que he contestado en privado.

Siento mucho defraudar a los esbirros, a los que se frotaron las manos pensando que "colgaba los guantes"...

Siento mucho que otros hayan pasado por aquí con frases sobre "acojonamiento", "decepción" y similares...

Nada más alejado de la realidad.

Para los interesados y para los no: he terminado una fase necesaria en mi desarrollo profesional, que no ha cesado del todo pero que cierra un muy fructífero ciclo. Ha terminado más que exitosamente. Es algo que también es necesario en mi vida, además de la familia, de las responsabilidades, de mi trabajo, de mi actividad en las redes sociales y del tema Cuba.

Si alguien pensó que iba a dejar el blog, lamento defraudarlo.

Si alguien pensó que iba a dejar de denunciar a la dictadura de los Castro, lamento defraudarlo.

Si alguien pensó que el tema Cuba es el único tema posible, también siento defraudarlo.

Lo dicho: ya puedo "regresar" al blog.
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lunes, 7 de mayo de 2012

Para mí, descafeinado, por favor

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He seguido con atención varios artículos publicados en torno a un tópico que no por reciente es nuevo, ni por conocido, fácil de digerir:

* ¿Gusta café? (por Haroldo Dilla Alfonso el 30/04/2012 y donde afirma que no existe la menor intención del Gobierno cubano de ver a los emigrados como ciudadanos con derechos),

* Nosotros ponemos el CAFÉ (por María Isabel Alfonso el 03/05/2012 y como réplica al artículo "¿Gusta Café?" de arriba),

* Café plattista: hasta el último bushito (por Arnaldo M. Fernández el 04/05/2012, donde resume que el quid de la identidad dañada no radica en el exilio, sino en Cuba),

* y CAFÉ y la bipolaridad política (por Haroldo Dilla Alfonso el 07/05/2012 y como réplica a la réplica "Nosotros ponemos el CAFÉ").

Mi lectura de todos ellos tiene que ver con mi experiencia directa después de haber nacido y vivido en Cuba durante 30 años, después de haber emigrado a otro país por falta de perspectivas en el propio, después de haber abierto los ojos y decidido no hacerle más el juego a la dictadura con mi silencio, y después de haber sido castigada por esto último con la prohibición de entrar a Cuba otra vez, por mi activismo en las redes sociales.

A los de la izquierda de "por ahí" y a los que se hacen de ella les podrán (y ellos a otros) hacer un cuento de la situación en Cuba, pero a mí no. A mí ya no me engaña el desgobierno cubano con su propaganda gastada.

Por eso leí el primer artículo de Haroldo Dilla Alfonso como quien sabe rotundamente, desde el propio subtítulo, que claro que el (des)Gobierno cubano no tiene la menor intención de vernos a los emigrados como ciudadanos con derechos sino como bastón conveniente para mantenerse en el poder.

Después vino el artículo de María Isabel Alfonso. Si me pidieran definirlo en dos palabras, respondería "curva sinusoidal". No ahorró párrafo ni adjetivos para poner en la cima a los buenos de la película, a los de CAFE, y en la sima, a los malos, a Haroldo Dilla Alfonso y a otros personajes, a quienes juntó en un mismo saco. El artículo de María Isabel Alfonso me recordó muchísimo el discurso oficial, que bien conozco, por cierto (lea párrafo después de lista de artículos anterior, si lo pasó por alto).

Más tarde vino el artículo de Arnaldo M. Fernández. Tajante. Cuando lo terminé de leer me dije "y sí, te seguimos buscando, Patria".

Finalmente (por ahora, porque la madeja no parece tener desenredo), leí el segundo artículo de Haroldo Dilla Alfonso, la réplica a la réplica, con puntos sobre las íes donde los omitió "rumiantemente" (el verbo lo puso Haroldo) María Isabel Alfonso (¿serán familia?) en el suyo.

Evidentemente, (repito, según mi experiencia personal en mi aún corta vida de más de cuatro décadas, tres de ellas vividas en Cuba) a CAFE no le han hecho todos los cuentos, o no quiere oirlos, o los conoce y prefiere evitarlos, o se le olvidaron. O le conviene cualquier conjunción de estas variantes.

La dictadura militar que desgobierna Cuba (no se sonroje: al pan, pan, y a una dictadura militar, dictadura militar) y quienes permiten que sobreviva no van a ceder todo lo que han ganado (¿ganado?) hasta ahora. Para eso han ahogado, durante medio siglo, todo vestigio de ente material que los ponga en duda o los enfrente.

CAFE me parece que se va por el choque de tazas olvidando quiénes no toman una taza del néctar negro puro desde hace décadas. Yo no vivo en los Estados Unidos. Vivo en Alemania y en mi pasaporte alemán dice que puedo viajar a todos los países, sin excepción. Es el desgobierno de Cuba el que no me deja entrar a la isla. Ni a mí ni a miles de cubanos más. El Gobierno alemán no pone trabas a las cuantías de los envíos de dinero a Cuba, ni de cubanos ni de alemanes. Tampoco exige escandalosos precios migratorios ni humillantes cartas de invitación ni aberrantes permisos de salida a sus ciudadanos para visitar otro país, como hace el (des)gobierno de Cuba con los suyos. Además, no les impide viajar a la isla ni a sus empresas ni instituciones establecer vínculos comerciales, académicos, artísticos ni de otra índole con similares allí. Me consta, sin embargo, que es el (des)Gobierno cubano, a través de sus misiones diplomáticas en el extranjero y de sus "apuntaladores" en la isla, quien obstaculiza, impide y desestima vínculos que no respondan a sus intereses concretos: varias veces he sido testigo directo de visitas de coterráneos "de cierto nivel hacia arriba" a instituciones educativas en Alemania, donde explícitamente cabildean, lloriquean y hasta piden limosna con escopeta para garantizar viajecitos, becas y facilidades para quienes ellos desean y no para quienes se lo merecen, o son mejores, o simplemente los sobrepasan en talento.

Por eso me ha gustado el artículo:

* Y sin 'embargo', ¿qué sería? (por Miriam Celaya el 07/05/2012, donde la autora se cuestiona que las fuerzas anti-embargo aumenten al margen de las verdaderas consecuencias para la gente en Cuba).

Más claro, ni el agua. Los dejo con una perla, lean más donde el enlace:

Ciertamente, el embargo es una política fracasada y anacrónica, uno de cuyos males fundamentales ha sido ofrecer la justificación idónea al Gobierno cubano para desmontar la sociedad civil y sofocar todo atisbo de inconformidad o civismo. Pero todo cambio extremo entraña riesgos, y el costo político y social de una promesa económica puede resultar extremadamente alto. Hoy los cubanos están más desamparados y huérfanos de derechos que 50 años atrás, y no ocupan lugar alguno en la lista de prioridades de los artífices del viejo conflicto ni de los nuevos conciliadores.
Más aún, las alianzas y cabildeos se están urdiendo entre bambalinas, justamente entre aquellos que no más ayer eran enemigos acérrimos: el Gobierno totalitario, la Iglesia Católica y un sector de empresarios de la diáspora, otrora siquitrillados y despojados por este mismo Gobierno.
Los cubanos de acá no estamos invitados al ágape.

Para terminar, no me gusta el café. El aroma es exquisito, lo reconozco, y cuando tuestan las semillas, aspiro profundo, como encantada. Pero no tomo café: ni tengo costumbre ni me gusta. Sin embargo, le echo a la leche un chorrito, muy ocasionalmente al año, para saborearla con galletas.

Al café de CAFE le falta leche, mucha leche. Y galletas. El que ofrecen, me deja con dudas. Me pasa como con el agua'e'churre que hacen los alemanes: yo les digo, entre risas, no, no, para mí, descafeinado, por favor.

(Foto: mía)
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