viernes, 27 de noviembre de 2009

Maratón Internacional por los Derechos Humanos en Cuba

votar

Para el próximo sábado 5 de diciembre se está organizando en varias ciudades del mundo un Maratón Internacional por los Derechos Humanos en Cuba. Reproduzco aquí en mi diario virtual los detalles que se conocen hasta el momento:


POR ELLOS, POR TODOS: ¡DERECHOS HUMANOS EN CUBA!

Fecha: 05 de Diciembre de 2009 (Sábado)

MADRID
EMBAJADA DE CUBA EN ESPAÑA
Pº de La Habana, 194
12:00 Horas

BARCELONA
CONSULADO DE CUBA EN BARCELONA
Pº de Grácia, 34
12:00 Horas

MARBELLA
PARQUE DE LA ALAMEDA
12:00 Horas

PARÍS
PLAZA DE LA REPÚBLICA
Junto al monumento
11:00 Horas
(Desde las 10:00 estarán los organizadores)

MIAMI
MONUMENTO HÉROES DE PLAYA GIRÓN
C/ 8 con la 13
11:00 Horas

TAMPA
MONUMENTO HERMANOS AL RESCATE
esquina noroeste de Dalemabry & Columbus
11:00AM - 2:00 PM

TORONTO
CONSULADO DE CUBA EN TORONTO
Cuban - Canadian Foundation
Contacto: Ismael Sambra
ccnfound@idirect.com (Para más detalles)

ROMA
FRENTE AL CONSULADO DE CUBA
7 calle Licinia, Ambasciata de Cuba
Contacto (Facebook) - Giovanni de Ficchy
UNIONE PER LE LIBERTA' A CUBA - LA UNICA ASSOCIAZIONE DI CUBANI IN ITALIA PRESIDENTE Carlos Carrealero - CONTACTO PARA LA MANIFESTACION OTIAKY CHONG LEYVA MOBIL 00393406593058

WEST PALM BEACH
Club cubano-americano
868 Pine street
Organizadores: Frank Montiel, Oscar Calero, Miguel Reyes

HIALEAH
Frente al Monumento Masónico
29 Street y la 8 Avenue del West
Organizador: Vicente Díaz

PUERTO RICO
San Juan de Puerto Rico
Frente al Busto del Apostol
y al Consulado Venezolano
11:00 Horas

Próximamente datos de West New York y New Jersey.

Si no puedes asistir a ninguna de las concentraciones el próximo 05/12/2009 pon una BANDERA CUBANA en tu imagen de Facebook.

Tapa tu cara, pero que no tapen tu boca

Los cubanos que luchan por el Cambio desde dentro de la Isla necesitan saber que cuentan con nuestro apoyo.

POR ELLOS, POR TODOS: ¡DERECHOS HUMANOS EN CUBA!
Share |

jueves, 26 de noviembre de 2009

Balcón cubano ¿con futuro?

votar

Sinceramente, nunca viviendo en Cuba me llamaron la atención ni las paredes sucias o despintadas, ni las ropas viejas o rotas, ni los balcones ordenados o llenos de trastos. Pero después de vivir por más de 10 años en otro país ya no puedo decir lo mismo...

Esta foto que les muestro hoy la hice en julio de 2009, a un costado de la sede nacional de la Policía en la Ave. del Puerto habanero. Los detalles que siempre estuvieron ahí, a la vista de todos, la mía incluida, se me revelaron ahora como los eternos críticos de la situación de mi país, una isla donde la gente que las habita, los viste o los limpia (a las paredes, a las ropas y a los balcones) tienen que posponerlos o renunciar a ellos porque el hambre de estómago, por ejemplo, sí que no entiende de conforts como esos.

Sentí pena por los habitantes de ese lugar. Intenté imaginarlos con esas ropas puestas haciendo gestiones por la ciudad, mirando a veces para arriba para evitar que balcones en peores situaciones les cayeran encima.

Y me pregunto entonces: ¿El deterioro casi total al que ha ido arrastrando a Cuba un gobierno que no sabe administrar, tendrá retroceso? ¿Cuán lenta será una posible recuperación? ¿Cuántos años harán falta para ello? Yo, que vivo de los números, no avisoro un límite finito en el tiempo... Sé que me equivoco; quiero ser optimista e imaginarle un futuro prodigioso a ese balcón habanero.
Share |

miércoles, 25 de noviembre de 2009

El Cartelito que nunca estuvo en mi puerta

votar
¡Esto de los blogs le trae a una cada sorpresas! Una de las más gratas es cada vez que alguna persona en algún rincón del mundo se siente identificada con algún tema de algún post y escribe aquí algún comentario o me envía algún email. La sorpresa es doble cuando se trata de algún cubano...

Hoy les presento a uno de los que tampoco vive en Cuba, como yo, y que muy amablemente me ha enviado un texto suyo hace sólo unos minutos. Lo quiero compartir con ustedes aquí en mi diario virtual. Quién sabe si se anime de verdad en un futuro y se decida a abrir su propio espacio... ¡Ojalá!

El Cartelito que nunca estuvo en mi puerta
Por PP, columnista invitado

Hace pocos días un vecino del barrio intentó contactarme por el Facebook desde su nueva residencia: USA. Nada extraño para los días de hoy; en un futuro seguro que sí lo será y en el pasado (y hoy voy a comentar el pasado) hubiera sido simplemente imposible imaginarlo.

Pues bien, no hay que remontar mucho; estábamos en los años sesenta en Cuba. Vivía entonces en un simpático y bastante colorido barrio de la Habana. Por aquel entonces todo era “puro” fervor revolucionario y la contraseña era bien simple: o conmigo o contra mí. No había espacio para términos medios... Mi familia era una de esas que pretendía negar lo inevitable: no contra ti y no contigo.

Muchas puertas del vecindario mostraban un nuevo adorno: un pequeño mas vistoso cartel bicolor (¿No imaginan cuales eran los colores que lo decoraban?) anunciando: “ESTA ES TU CASA FIDEL”. En la puerta de mi casa este cartel nunca fue colocado. En la de mi vecino, el que ahora vive en USA y utiliza el Facebook para contactar a los viejos conocidos, sí estaba reluciente. Mi memoria en este sentido es perfectamente fotográfica.


Los que no invitaban al “gran‐líder” a compartir su casa eran marcados por tal omisión y entonces se iniciaba sobre ellos una contienda desigual de chismes y mentiras que hacían infeliz a cualquier mortal. Martí una vez escribió: “[...] un principio justo desde el fondo de una cueva puede más que un ejército”. El “gran‐líder” utilizó innumerables veces este argumento como una incuestionable consigna revolucionaria. Y entonces, volviendo a la negación, yo me pregunto: ¿Cómo el apóstol podría medir la fortaleza de la injusticia? Inconmensurable quizás...

Hoy lo recuerdo y aún siento esa injusticia. Los padres de mi vecino (el que vive en USA y ...) se encargaron de recordarnos por mucho tiempo cuál era la diferencia entre ser sin sentir y sentir sin ser. A mi padre, por haber resistido sin abdicar por el ser sin sentir, le estaré eternamente agradecido. A todos aquellos que colgaron aquel cartelito bicolor y optaron entonces por sentir sin ser les propongo que, si abandonaron la trinchera (para utilizar el Facebook desde USA), les sirva de experiencia y que lo piensen dos veces antes de invitar a alguien a su casa.


[Nota aclaratoria y necesaria: Fidel, no te tomes tan a pecho el cartelito. Quédate, quédate mejor donde estás y no te creas lo de que esta es tu casa. Al menos mi blog, NO lo es NI lo será. Era sólo PP recordando el pasado... Por cierto, primera vez que veo el cartelito. Había oído hablar de él pero nunga tuve el susto.]
Share |

martes, 24 de noviembre de 2009

El Tropiquín de Lacret y D'Strampes

votar

Este que ven en la foto es El Tropiquín de la esquina de Lacret y D'Strampes, en el barrio de Santos Suárez del Municipio de 10 de Octubre, Ciudad de La Habana. La foto es de julio de 2009.

Siempre me pregunté de niña a quién se le había ocurrido ponerle ese nombre, que nunca antes había oído, o si quizá se trataba de un invento popular "mal pronunciado". Hasta el día de hoy no lo sé.

Lo que sí sé, y recuerdo muy bien, es que en ese Tropiquín me comí las yemitas más ricas de mi vida. Cada una costaba 10 centavos de peso cubano. También los panes con croquetas, col encurtida, mostaza y catsup eran deliciosos (¿sería mi hambre?). Frozzens llegaron a vender, y helados, y no había tarde en que no saliera de la escuela primaria pensando en la merienda en el Tropiquín.

Ahora venden allí bebidas alcohólicas. Los carteles "Trabajamos para Usted" y "Nuestro servicio es Usted" están tan pasados de moda y yo los encuentro tan cheos... No puedo evitar dudar de lo que aseveran.

Al Tropiquín me dejaban ir sola. Cruzar la calle Lacret no, pues era muy peligrosa. Pero como yo vivía del lado en que estaba el Tropiquín, pues no había problemas. Les hablo/escribo de finales de los 70 y principios de los 80. ¡Cómo pasa el tiempo, señores!
Share |

sábado, 21 de noviembre de 2009

La calle no es del pueblo

votar
La calle no es del pueblo. La calle es "de Fidel". Porque el pueblo no tiene nada; todo pertenece al Estado, hasta los gritos, las consignas y quienes las deliran.

La calle es de los que no aceptan una voz diferente. Como mismo hace un gobierno que no puede sacar adelante al país porque, ante todo, no permite pensar y actuar diferente.

La calle es de los que apoyan a un régimen que golpea a personas que tienen otra opinión distinta de la oficial. Como hace un gobierno que, además, los mete presos por los años de los años, como ha hecho con opositores y periodistas independientes.

La calle es de los que censuran. Como hace un gobierno que bloquea sitios Webs y blogs alternativos que no quieren contar lo que les mandan sino lo que piensen y decidan sus bloggers.

La calle es de los que permite una dictadura puedan gritar en la calle sus consignas y no otras. Como un gobierno que a golpe de gritos y arengas, y golpes de los otros también, por cierto, ha tocado la flauta de Hamelín por más de medio siglo.

Lo dicen esas caras, esos gestos de odio, esa euforia de horda poseída que nada más sabe escuchar una flauta:



Oigo esos gritos y recuerdo, también, los actos de repudio en 1980. Y siento vergüenza por esos cubanos que gritan y golpean a un blogger que fue a dialogar y a aceptar las disculpas de uno de los que golpeó a su esposa, Yoani Sánchez, días atrás.

Lo mismo consiguió Hitler con los alemanes: que humillaran a los judíos y les gritaran en plena calle. Alimentó el odio hacia ellos y el pueblo alemán aceptó. Y todos sabemos en qué terminó todo...

De las fotos y el vídeo de arriba a las que les muestro ahora va sólo un pasito. Y siento más vergüenza aún por esos cubanos. Pena. Horror. Asco.

Judío es humillado. Caras alegres y satisfechas miran, aceptan.


Las alemanas que están casadas con judíos también son humilladas públicamente.


Otra esposa de un judío. Y más caras alegres y satisfechas miran, aceptan.


Son judíos los que van al centro, rodeados de los militares que aparentemente los escoltan y protegen de la población mirando, gritando, aceptando.


Más y más caras alegres y satisfechas que miran, que aceptan.


Niños judíos también son humillados en las escuelas, por sus mismos compañeros de clase. "Ustedes, judíos, son nuestro peor enemigo", lee un alumno en la pizarra.


A judíos se les obliga a limpiar la calle y el "pueblo enardecido" mira, grita, acepta.


"Yo soy judío pero no voy a quejarme de los nazis".

Los tiempos cambian, por suerte, pero la vergüenza cubana revive las cacerías de brujas. Lo que pasa es que los bloggers alternativos cubanos escriben en sus posts otra cosa, algo así como "Yo soy blogger y sí me voy a quejar del gobierno cubano". Bien hecho.


[Fotos tomadas de PD y sus citas a fuentes, y de una simple búsqueda en Google con los términos "Juden Demütigung" (judíos, humillación)]
Share |