domingo, 24 de marzo de 2013

Sacaron muy mal las cuentas con Yoani

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Por Omar Santana y visto donde Eufrates del Valle

Yoani anda de país en país, de entrevista en entrevista, y de cansancio no muestra ni gota. Al contrario. Físico, tal vez, por la falta de horas de descanso, es lógico. Pero del otro cansancio a que me refiero, ninguno. Y mira que motivos ha tenido...

Los intentos y actos consumados en su contra ya deben darle risa. No sólo a ella. Pero hay quienes, a pesar de lo mal parados que han quedado los que les han antecedido y del rechazo que han recibido del resto de los presentes y no presentes, en evidente mayoría, se siguen dando cabezazos contra la pared. Cambiar la estrategia es lo menos que pudieran hacer los que los dirigen desde la Plaza de la Revolución, para evitar que los próximos sigan siendo rechazados.

Quizá los descerebrados esperaron filmar algún momento de miedo, o de odio, o de gritos, o de agresión por parte de Yoani en cada una de esas ridículas griterías contra ella, cuando la dejaron salir de Cuba. O de los que la apoyan (repito, en evidente mayoría y con evidente independencia). Pero se han quedado esperando. Los pobres, qué mal les está saliendo el juego. Papelazo puro...

A lo sumo podrán hacer un compendio de la chusmería y del "pasa-pena" de los ejecutores directos del largo brazo que desgobierna Cuba, en algunos de los países donde se han atrevido a hundir más la poca vergüenza que les queda (¿tuvieron alguna vez alguna?), para luego enseñar en la TV cubana un resumen editado y requeteeditado de lo que saben exportar muy bien: actos de repudios. Ahí sí que se atreverían a poner imágenes de Yoani durante horas en la pantalla nacional. Seguro hasta les han hecho entrevistas a algunos de esos trasnochados que, llenos de orgullo, trasmitirán también. Anótenlo por ahí. Vivir para ver...

Pero sacaron muy mal las cuentas con Yoani. No es poco lo que se ha escrito y publicado sobre lo que ha dicho o hecho en todos estos días, con toda la frescura posible que le es innata. Como por ejemplo, ante periodistas en plena ONU, que "es hora ya que los organismos internacionales despierten del largo letargo sobre el régimen de Cuba y reconozcan lo que realmente es, una dictadura", entre otros. Pero, la verdad, yo no esperé otra cosa de ellos. Ni de ella.

Recomiendo leer/ver:

* Prólogo para una frase, de Enrique del Risco en su blog.

* Intervenciones en el evento Blogosfera y Sociedad Civil en Cuba. City University of New York, 2013:

* Partes 1, 2 y 3 de entrevista de María Elvira Salazar a Yoani Sánchez:



* Entrevista para La Voz de América:

* Indirectamente (o muy directamente, mejor dicho) relacionado con todo lo anterior: entrevista de Yoani a Eliecer Avila sobre la Operación Verdad, como la mal-llama el Castrismo. De adelanto, el texto introductorio del propio video:
En la conversación se toca el tema de la Operación Verdad, una estrategia de lucha tecnológica que desarrolla el gobierno cubano en Internet. Desde colapsar sitios, crear falsas matrices de opinón, denigrar y difamar sobre los ciudadanos críticos, hasta hackear portales contrarios a la propaganda oficial.
Este material es de vital importancia para comprender la extensión y virulencia de los soldados de la web, entrenados en instituciones cubanas y la labor de hostigamiento que realizan en el ciberespacio.

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jueves, 21 de marzo de 2013

Caminando por pasillos

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Foto de Eine Schule für alle

Cada vez que entro a un centro de enseñanza en Alemania no puedo evitar pensar en el mismo tema mientras recorro sus pasillos o entro a sus aulas. He visitado muchos de ellos en los años que llevo aquí, desde escuelas primarias de barrio hasta instituciones de educación superior de alto prestigio, lo mismo privados que públicos, ya sean grandes, distribuidos en varios campuses, o pequeños. Y siempre, sin excepción, pienso en el mismo tema. Para ser sincera, pienso en muchos temas, pero hay uno recurrente que se repite una y otra vez durante la visita completa, de lugar a lugar.

Se trata de las paredes y de lo que cuelga de ellas. En ninguna, absolutamente en ninguna de las tantísimas en que me he fijado, he encontrado jamás una propaganda ideológica, o partidista, o de culto a alguna personalidad del gobierno actual o de los anteriores. ¡Y mira que tuvieran tela por donde cortar!

Ninguna foto de la Merkel. . Ninguna cita de ninguno de sus discursos o intervenciones. . Ni un centímetro cuadrado de papel relacionado con el partido que dirige. . Tampoco de ningún otro político ni de ningún otro partido. . Nada... Ni tampoco en la ciudad, por cierto, a no ser en los períodos electorales. Nichts...

Y yo, que vengo de Cuba, donde la propaganda ideológica de la dictadura es apabullante, cansona, asfixiante, aburrida, tediosa, agobiante, en escuelas, en edificios, en muros y vallas, en la televisión, en la radio, hasta en el aire que se respira, pues no dejo de comparar con lo que me encuentro en los recintos educativos alemanes, por poner sólo un ejemplo.

No, no quisiera que mis hijos crecieran leyendo frases ni idolatrando caras de personajes fantasmas, ni muertos ni menos vivos que estén en esas paredes porque un partido o un hombre decidan que son más importantes que dibujos coloridos o sueños infantiles. Bastante con todo el aserrín que me metieron a mí en la cabeza desde que nací.

Ni una sola viruta de todo ello quiero que jamás roce a mis hijos. Es lo que me repito una y otra vez caminando por pasillos anchos y angostos...
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lunes, 14 de enero de 2013

Cubazuela y el besuqueo político de escandalosas proporciones

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Aplaudo los marcos internacionales donde se discuten problemas y soluciones a los mismos, donde se planteen estrategias que signifiquen un avance para cada una de las partes, donde se converse de futuro. También donde se discuta de presente y de cómo no repetir el pasado, dado el caso, pero que no sólo represente ganancia para los que dirigen esos países sino para los millones de personas que son dirigidas por ellos.

Marcos como éstos hay muchos. No es necesario enumerarlos exhaustivamente, con citar un par de ejemplos basta: cumbres regionales, eventos y conferencias, proyectos de colaboración, entre otros. La dimensión política de los mismos y la cantidad de países representados en ellos también varía según el marco, y los hay desde bilaterales hasta los que incluyen a prácticamente todo país o Estado del planeta.

Que un país tenga aliados estratégicos con quien discuta a lo cortico muchos temas que les interese en particular, tampoco es noticia. Sin embargo, esto se agrava en los casos donde la dependencia a conveniencia se busca, o se acuerda, o se exige al otro. En esto último Cuba tiene medalla de oro, como es sabido.

Ahora, el besuqueo político más reciente entre los gobiernos (¿o desgobiernos? Ud. elija) de Cuba y Venezuela o, para abreviar, de Cubazuela, alcanza ya dimensiones escandalosas.


¿A Ud. le parece bien que los asuntos internos y de seguridad nacional de la política de Venezuela se discutan y acuerden en territorio cubano, no una sino en repetidas ocasiones, prácticamente cada semana? A mí, no.

¿A Ud. le parece bien la exagerada presencia en la prensa cubana -que responde a un único partido político, el mismo responsable de la situación calamitosa que atraviesa Cuba durante décadas ya- de noticias sesgadas sobre Venezuela? A mí, no.

¿A Ud. le parece bien que sea Cuba quien le dé lecciones de cómo interpretar la Constitución a los venezolanos? A mí, no.

¿A Ud. le parece bien la alcahuetería política de los mandatarios de otros países que no han escatimado falso recato para ser parte del circo? A mí, no.

¿A Ud. le parece bien la desproporcionada presencia de cubanos en instituciones y ministerios de Venezuela, incluyendo los sensibles en temas políticos y militares? A mí, no.

¿A Ud. le parece bien la enfermiza insistencia en hacerles creer a la opinión internacional y a los ciudadanos de ambos países, que lo que hacen está correcto? A mí, no.

Es triste. El resultado de al menos una respuesta afirmativa a las preguntas anteriores bien puede ser el mismo que el que ha traído el Castrismo para mis coterráneos, donde ni cinco generaciones bastarían para recuperarse del mal, sobre todo el enquistado en las cabezas de la gente. Y eso que sólo es un puñado de interrogantes. El saco de las posibles no tiene fondo...

Hace unos días leí en una de las publicaciones recientes en Diario de Cuba o Cuba Encuentro (ya no recuerdo cuál exactamente), un comentario anónimo a otro que le precedía, al parecer de un venezolano, que decía más o menos: "Déjalos, que se queden los chavistas con el país, que hagan allí lo que les dé la gana que ya verán cómo les pasará lo que a muchos en Cuba: hasta sus hijos los van a abandonar a ellos después".

Y sí, esa es la Cuba de hoy, con más de 2 millones de cubanos haciendo sus vidas lejos de los incompetentes que han destruido al país y que ahora se erigen en consejeros de lo que puede ser la Venezuela del futuro.

Es escandaloso, es repugnante. Cubazuela y el besuqueo político que se trae alcanza ya escandalosas proporciones.


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martes, 1 de enero de 2013

Mis alegrías y libertades con cada cambio de año

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Silvesterparty 2012 en la Puerta de Brandeburgo (Foto: dapd)

Anoche, como en cada víspera de año nuevo, al cielo berlinés no le cupo un fuego artificial más. Por más que pase el tiempo y mi "adaptación" a este país se consolide, yo no dejo de pensar en similares momentos mientras viví en Cuba durante 30 años. Similares únicamente por lo del cambio de año, que conste. El caso es que siempre me quedo pegada a la ventana de ocasión, admirando las chispas de colores aquí y allá... Solamente para la Silvesterparty del 2012 los alemanes compraron petardos y fuegos artificiales por 115 millones de Euros. ¡115 millones de Euros! Justo en la acera del frente el espectáculo no fue menos suntuoso que el de la Puerta de Brandeburgo. Los chiquillos y nosotros no nos perdimos ni un detalle. El de aquella duró 10 minutos. El de la casa, más de 2 horas.

La fiesta en la famosa Puerta de la capital germana acogió a más de un millón de personas. Sólo con motivo de fin de año Berlín recibió a más de 2 millones y medio de turistas. En la radio comentaban hace un par de días que no quedaba habitación que no hubiera sido reservada. Berlín lleno, repleto, como cada año por estas fechas y otras...

A la acera de enfrente, no, pero a la milla festiva del corazón de Berlín ya no le queda ni una basurita. Eso leo temprano en Der Spiegel, de donde tomé prestada la foto. Más de 600 empleados barrieron hasta la última colilla de cigarro antes de que amaneciera. También no menos bomberos estuvieron apagando chispas atrevidas durante la noche.

La fiesta nacional comenzó temprano en varios canales de televisión y en diferentes ciudades. La Merkel y el Presidente Alemán, Gauck, se dirigieron a la nación los minutos que cada cual dedica, con motivo de Navidad y Año Nuevo, a su minúsculo discurso televisado. Y yo cada vez me alegro infinitamente de que éstos no duren más que eso: ¡escasos minutos!

Me alegro, también infinitamente, de la ausencia total de consignas partidistas o patrióticas en las cadenas televisivas y radiales, en las fiestas donde celebran millones de alemanes y turistas a la vez, algo que siempre me hace recordar la fecha cubana con una mueca. Me alegro, infinitamente, de poder escoger, libremente, si comprar o no, con mi salario, los fuegos artificiales para tirarlos yo misma a las doce de la noche o si mirar por la ventana lo que hacen otros; de poder gritar en plena calle lo mismo feliz año nuevo que algo en contra de la Merkel o Gauck, si se me ocurriera; de saber que la gente puede elegir a otros dirigentes del país en las próximas elecciones federales del 2013, si la gestión de los actuales no es satisfactoria.

Ni lo uno ni lo otro era, ni es aún, posible en Cuba. Me alegro, infinitamente, de no tener que relacionar una fiesta internacional y una tradición popular a los caprichos de poder de unos viejos chochos temerosos y de otros, también temerosos, que se les inclinan y mencionan hasta el hartazgo no sólo en la noche del 31 de diciembre, como ocurre en Cuba. ¡Me alegro, infinitamente, de haber dejado todo eso atrás! ¡Me alegro, infinitamente, de mis alegrías y libertades con cada cambio de año!
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lunes, 10 de diciembre de 2012

Sobre censura en Internet y el caso cubano

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(Otras fotos cubanas: aquí y aquí)

Hace unos pocos meses se me acercó un muchacho, estudiante de una universidad de Berlín, para preguntarme sobre Cuba. No es la primera vez que ocurre: en varias ocasiones he conversado sobre el tema con alemanas y alemanes deseosos de visitar la isla por uno u otro motivo. Los hay desde interesados en aprender el idioma Español bajo el sol tropical hasta investigadores empeñados en comparar "aquello" con un zoológico humano, pasando por fieles amantes desesperados en creer las lajas de amor repentino que, lamentablemente, no hacen sino multiplicarse.

Le pregunté al estudiante sobre el aspecto concreto de que necesitaba mis comentarios y cuál no sería mi sorpresa cuando respondió: "Debo dar una charla sobre la censura en Internet y creo que Usted me puede recomendar mucho al respecto".

Lo que sigue es parte del mensaje electrónico que le envié unas horas después de responder a sus muchas preguntas, yo no le pregunté cómo vino hasta mí:

Hi!!!!

Maybe you do want to take a look at the following sites...

Internet Enemies. Report 2012

Going Online in Cuba: Internet under surveillance [situation in 2006 but, unfortunately, still or even more critical]

Internet censorship from "Reporters Without Borders"

Most censored nations each distort the Net in own way

10 Most Censored Countries [it includes references and examples of Internet censorship]

Pro-government hackers hound Venezuelan journalists

Internet Censorship Report [Infographic 2010]

Let me know in case you need more!

Me preguntó si podía comentar sobre mi caso poniéndolo también como ejemplo y no tuve ningún inconveniente en que lo hiciera. No entendió, como no lo entiende la inmensa mayoría de los seres humanos con más de dos dedos de frente, por qué el desgobierno de La Habana me prohíbe la entrada al país por expresarme libremente en las redes sociales (más sobre el particular: en la barra lateral derecha de este blog). Y eso que mi caso no es comparable con el de muchísimos cubanos en situación peor que la mía, sobre algunos de los cuales igualmente le hablé...

Hace un par de días me topé con él por casualidad y lo primero que hice fue preguntarle por su charla. Su respuesta: "Pude prepararla muy bien. Usted me envió material muy valioso. La profesora me felicitó y los demás estudiantes, también. Me impresionó su historia y las demás, el por qué Ud. no puede regresar a donde viven sus familiares, el por qué otros han estado presos por expresarse en contra del gobierno, el por qué Internet no es libre para todos. Le agradezco mucho todo lo que me envió".

Y yo recordé lo que leí en las noticias hace un tiempo atrás: hay una generación de alemanes, jóvenes nacidos después de la caída del Muro de Berlín, que busca explicaciones no solamente a su pasado personal. Para muchos, sus padres o familiares padecieron o vivieron la división de Alemania pero, para otros, el interés por conocer la verdadera historia de su país los hace interesarse por temas menos banales que las playas tropicales y las bellas latinas. Quizá sea él uno de ellos.

Doble ganancia, la suya y la mía: varios más que abrieron los ojos.
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