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Ernesto fue al concierto y subió fotos a su perfil de Facebook. Están en su álbum U2 en el Sun Life Stadium. ¡No te las pierdas!
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- ¿Usted trajo sus sábanas, verdad? Porque aquí no tenemos sábanas para darle. Ayer la enfermera puso unas sabanitas viejas que quedaban ahí porque había inspección, pero la verdad es que la inspección ni se apareció y la enfermera recogió las sábanas antes de que la gente se las robara. ¡Usted sabe cómo es el cubano! Y yo que me quedé un rato más para actualizar el mural y esa gente ni se apareció por aquí, así son los pinchos y los dirigentes... pero bueno, mejor que cierre la boca.

Mire, le voy a decir, pero no diga que yo le dije: Aquí no se puede cocinar, pero en la sala que está frente a donde usted está, hay una mujer que tiene a su esposo ingresado aquí y ella trajo su ollita “Reina”, una de esas ollitas que le dieron a la gente, bueno, que se la vendieron. ¡Yo no sé por qué la gente dice que las dan! Deberían de decir que las cobran y muy caras que las cobran. Bueno, ahí ella cocina de todo. Se lo digo para que sepa... Pero no puede decir que yo se lo dije. Esa compañera también limpió muy bien uno de los inodoros, pero ella le pone un cartel de "Roto" para que sólo su marido y ella puedan usarlo. A lo mejor, como usted no puede caminar mucho ni quedarse parada para orinar, va y, si hablas con ella, te deja usar ese baño. Lo mismo hay otra muchacha en la sala del costado que limpió una de las duchas, va y te deja bañarte ahí... Mira a ver, habla con ellas a ver si resuelves.

Ah, mira, por ahí va la otra enfermera que entra ahora. Déjame preguntarle si ella tiene la medicina que hay que ponerte en el suero para la quimioterapia. El médico la mandó a buscar a La Habana pero esta semana no había entrado medicina para nadie. Imagínate, los pacientes están aquí y cuando se les pone el suero, se les pone con lo que haya.

- ¿Cómo es eso de "con lo que haya"?
- Es que los sueros son distintos en cada tratamiento y cada paciente tiene que pasarse no sólo un medicamento sino varios, pero la mayoría de las veces, cuando no falta uno, falta el otro. Uno trata de resolverle a todos, pero ¿qué se va a hacer? Aquí el que no tiene padrino no se bautiza, y si la medicina no aparece, ¿qué puedo hacer yo?

Creo que fue un paciente que fue a la Habana a hacerse una prueba quien trajo la medicina de esta semana por su cuenta, pero de eso no puedes decir nada, esa medicina tiene que estar en frío y si cogen al médico en eso lo botan. Pero imagínate mija’, uno no puede dejar morir a los pacientes. Déjame ver si ella te la consiguió y te la separo, porque mientras más pronto te empieces a poner los sueros, mejor.

¿Tienes alguna otra pregunta? Creo que eso es todo. Ah, se me olvidaba, por la noche el edificio se cierra con un candado que el custodio tiene, si quieres salir a algún lugar tienes que explicarle a dónde vas, pero tienes que hablar fuerte con él porque está sordo y la mayoría de las veces anda borracho. Este teléfono que está aquí es sólo para la enfermera, pero nosotros dejamos que los pacientes lo usen. Imagínate mija’, qué vamos a hacer, ya la gente tiene bastante desgracia con estar aquí. Lo que este teléfono no tiene salida a la calle. Lo único que puedes hacer es recibir llamadas y no puedes demorarte hablando mucho porque éste es el único teléfono para el hospital completo.

Bueno, me tengo que ir ya porque voy a aprovechar que un familiar de un paciente va rumbo a mi casa y me va a dar botella. Y ahora tengo que llegar a la casa, inventar qué voy a hacer de comida, y apurarme no vaya a ser que me quiten la luz. Ya el agua la tengo recogida, esa no la ponen otra vez hasta las once de la noche.













- Pero mire [conversa la Jefa de Enfermeras del Hospital Oncológico de Matanzas con la paciente], dígale a su acompañante que se apure y recoja agua. Ahora fue que pusieron el agua, la ponen sólo una vez al día por unos minutos y no viene más hasta mañana, así que llene todo lo que tenga para que después no le falte.

...Mientras tanto usted puede pedirle a la enfermera que le haga un papel para ponerse en la cola de los taxis que llevan a los pacientes de regreso a sus municipios. Yo sé que hoy es lunes, pero hágalo desde ahora, así el viernes se puede ir temprano. Ojalá que no le toque la limosina.
- ¿La limosina? ¿A qué se refiere?

- Bueno, la limosina es un taxi con el que un compañero hizo un trabajo muy bueno, porque unió dos carros que ya estaban descontinuados y los soldó por el medio. Ahora tiene capacidad para tres personas más. Pero mija, qué te voy a decir, la limosina se está cayendo a pedazos. El piso está lleno de huecos; si llueve el agua va entrando por debajo y las ventanillas no se pueden cerrar, pero eso no es lo peor. Lo más malo es que el enfermo de alante tiene que ir aguantado por alguien que vaya detrás porque la puerta de ese asiento se abre continuamente. No es tan malo... lo malo es que el enfermo se puede caer a la carretera si el carro coge un bache o si se le mete un bicicletero o un animal delante y el chofer tiene que frenar de momento. Pero bueno, es muy barato, son como 50 pesos cubanos [unos 2 USD] por persona... Los otros taxis están mejores, porque son los carros que eran para el turismo y también los descontinuaron, pero esos no van a los municipios. Además, los choferes de esos taxis hacen un viajecito pequeño y después se desaparecen porque aprovechan y se pasan el día “boteando”. Imagínate, mija’, ellos también tienen que comer.

...Después que te apuntes para los taxis asegúrate de que tu acompañante te recoja la comida. Mira, por ahí viene el carrito, ya viene doblando la esquina.
- ¿Qué es... eso es la comida? ¿Aquellos cubos de aluminio que parecen sancocho de puercos? Ay, perdone, es que desde aquí se puede ver cómo el líquido amarilloso se va moviendo por toda la calle... ¿No tendrán unas tapitas para tapar esos cubos? Por lo menos tirarle una sabanita por encima o algo...


- Y gracias que esa compañera trae la comida empujando el carrito desde el otro hospital, es que esa comida no la hacen aquí, esa comida viene del otro hospital que está a tres cuadras más arriba. El huevo ya llega un poco verde porque lo salcochan muy temprano, pero por lo menos es proteína. Pero el yogurt de soya, si llega bien, hay que tomárselo enseguida porque el refrigerador no sirve, no enfría mucho.

...Bueno, lo que enfría es el congelador y de ahí pasa algún aire a la parte de abajo. Mira, hace días que no quitan la luz, pero cuando la quitan todo se echa a perder, no es fácil... Encima, como ese es el único refrigerador para toda la sala, el abre y cierra de la gente tratando de acomodar los “pepinos” de agua no deja que se enfríe bien nada. Ah, pónganle su nombre a su pomo para que nadie se lo vaya a robar.

- Ya yo fui a ver al oncólogo [comenta a la Jefa de Enfermeras la paciente, enferma de cáncer], pero dice que no me puede atender hoy. Me dijo que las mediciones mías llevan tiempo y concentración y que él no tiene ninguna de las dos cosas. Me dijo que regresara mañana, que él tiene que irse para su casa porque hace más de una semana que a su casa no viene agua y que hoy le iban a vender una pipa de agua. Dice que esa oportunidad no la podía perder. Dice que hace un mes que regresó de Venezuela y que no se adapta a esto aquí, que está como loco.
- Voy a tener que hablar con él [¡la Jefa de Enfermeras se expresa así delalte de los pacientes! Y qué decir del médico especialista...]. Él sabe que no puede estar expresándose así. La verdad que desde que regresó de Venezuela es otra persona. Lo único que le interesa es coger otra misión para largarse de aquí lo antes posible. Él sabe que hablar así lo perjudica, pero ni eso le importa.

...No se preocupe, compañera, hoy va a venir un trío del Ministerio de Cultura para cantarles algunas canciones a los enfermos. Aproveche, vaya y diviértase un poco y así mata el tiempo hasta mañana. De todas maneras, hasta que no llegue el medicamento para la quimoterapia o le hagan los cálculos para las radiaciones, no podemos hacer nada y usted tiene que estar aquí. Es que de aquí a donde usted vive es muy lejos y no puede dar los viajes diarios, además no hay bolsillo que aguante eso.
- No sólo es eso, es que con mi columna como la tengo, no puedo estar viajando 100 kilómetros en esas carreteras llenas de baches, eso me pondría peor.



- Olvídate de lo que te dije, aquí ni música se le puede dar a los enfermos. Ahora me dice mi jefa que el trío fue suspendido porque no fue aprobado el transporte, bueno, en otra ocasión será, hay más tiempo que vida...