Y después hay que leer en Twitter, de los castrotuiteros y quienes los apoyan, que la policía política estaba para "proteger" a la madre de Zapata y a su familia, del "pueblo enardecido", ese mismo que acosaba a las Damas de Blanco en La Habana y que de pronto, como por arte de magia, a la orden de "no reprimir más", dejó de gritarles, empujarlas y acosarlas.
Esa parte del pueblo cubano que reprime y persigue a la oposición, y que evidentemente forma parte de la policía política cubana, no tendrá futuro en una nueva Cuba, como tampoco lo tienen ahora en Alemania los de la Stasi, antigua Seguridad del Estado de la RDA, que en su momento hicieron lo mismo: perseguir, reprimir, acosar. No lo merecen de ninguna manera y ellos lo saben, como también los que miran para otro lado y bajan la cabeza ante el vejestorio terco que dirige al país. ¿No les da vergüenza?