Hubo un par de notas discordantes, sin embargo, que alcancé a leer entre los miles de tweets que se sucedían (supongo hubo muchas más). Algunos castristas se piensan que pueden ofender a los demás y que los demás les van a poner la otra mejilla. Lo que da risa luego es cómo se hacen las víctimas, cuando se les responde. Eso no va conmigo. Al que me ofenda, que no espere menos: de la manera más tranquila y ecuánime posible le devuelvo su venenito.
(Leer de arriba hacia abajo cada uno de los tweets en las imágenes a continuación; dé click en ellas para leer mejor)
Fase 1: Ataca, lanza el veneno:

Fase 2: Recibe respuesta y contesta:

Fase 3: La víctima, el infeliz:

Fase 4: El santo:

Oooooops, qué mala memoria tiene: se le olvidó lo que tuiteó primero...
Diga Ud. lo que desee en Twitter, que para eso es libre, ya sea a favor o en contra de una ideología, de una causa, de lo que le venga en gana. Pero cuide sus tweets, revise primero antes de dar click en el botón "Tweet". No tire piedras cuando tiene el techo de cristal. No espere que le tiren rosas, cuando dispara balas. Aprenda primero a respetar a los demás.
Sí... ya sé, que no pierda mi tiempo ni me lo coja tan a pecho. Ok, de acuerdo. Será para la próxima.