La primera filial de McDonalds en Moscú, y también primera en el territorio de la antigua Unión Soviética, fue inaugurada el 31 de enero de 1990. Rompió todos los records: hasta 5 horas de cola hicieron muchos de los más de 30mil visitantes que tuvo sólo el primer día. Hubo hasta palazos de la policía, que pudo llegar a controlar la inmensa cola en la Puschkinplatz con talanqueras y todo. Aquí algunas de las 17 fotos, todas copyright de Der Spiegel:




¡Tremenda la cola, y en el frío!
Der Spiegel comenta que los moscovitas se encontraron ese día no sólo con el primer restaurant en suelo propio de la cadena de comida rápida más famosa del mundo, sino también con otras novedades dignas de destacar. Entre ellas, que todo lo que estaba en la carta podía pedirse y lo había, una grandísima excepción en el imperio comunista.
No sólo el primer día el menú estuvo completo, sino que McDonald's no defraudó a los comensales los días y años que se sucedieron. Para ello aseguró primero la independencia en los abastecimientos. Construyó así, en las cercanías de Moscú, una fábrica por un valor de 40 millones de Dólares, pero a la vez contrató a instructores especializados que indicaron a ganaderos y agricultores, cómo producir carne de mejor calidad y cómo empaquetar las verduras para que se mantuvieran frescas y no se deterioraran con facilidad. Y se hizo la luz: la economía entró en movimiento.
No sólo en la producción de los alimentos hubo que hacer maravillas. En las personas, también. Eso de que el cliente es el rey era sólo en cuentos. La falta de cortesía y atención al cliente eran famosas en la patria de Estalin, así que hubo que instruir a las camareras y camareros sobre todo en eso de mirar a los ojos al cliente, decir gracias y sonreir, muy importante. Cómo me hubiera gustado a mí verles las caras a los moscovitas ese primer día... Aunque al menos un policía estuvo risueño, miren si no:

El artículo sigue con la arista financiera. Resulta que McDonald's compró terrenos en aquellos tiempos que hoy valen una fortuna. Cerca de la mismísima Plaza Roja, pagó en su momento el alquiler del metro cuadrado a un Rublo, lo que hoy cuesta 3 Centavos. Y el contrato lo firmó por 49 años, así que casi que está de gratis allí... Algunos la critican constantemente y otros hablan de evasión de impuestos, pero la realidad es que la ciudad de Moscú se ha beneficiado grandemente, escribe el autor del texto. Y no solamente la ciudad. Los veteranos de la guerra han tenido también sus momentos, como éste de alto rango un día en que se les ofreció a ellos un menú gratis.

Por cierto, los precios al comienzo no estaban al alcance de todos, pero eso no llegó a mellar el éxito de McDonald's. El que pudo y se pagó más de 6 Rublos (unos 9,50 Euros) por la Big Mac, no le importó el dinero en aquellos momentos.
Hoy son 245 las filiales de McDonald's sólo en Rusia y para el 2010 se espera la inauguración de 45 nuevos restaurantes. La M dorada sigue expandiéndose por la ciudad y ya la hoz y el martillo han quedado sólo para la foto.

Yo no puedo evitar pensar en Cuba, qué otra cosa quieren que les diga... Aunque una alemana, conocida mía y ferviente admiradora del régimen totalitario de la Isla (a bastantes kilómetros de distancia y con la barriga llena, eso sí) me advierta que si hay un cambio en Cuba lo último que faltaba sería que se llenara de McDonald's y de anuncios de la Coca Cola por doquier, yo sigo pensando que ¡por qué no! Mientras el Estado garantice la estabilidad de los productores locales y los priorice justamente, pueden invertir allí todas las McDonald's, Burger King, Kentucky, Subway y el diablo divino en persona si quiere, que quienes lo van a agradecer serán los mismos cubanos.
Es más, vamos a especular un poco: para los que conozcan la zona, ¿dónde creen que será inaugurada la primera filial de McDonald's de la Habana? Apunten ahí mi previsión: en la misma esquina de 23 y L, donde hay ahora una cafetería del Habana Libre, antiguo Hilton. Me la juego a que para entrar ese día habrá que hacer más de 5 horas de cola y que la misma, con tickets, pretickets y todo el folclor "colero", llegará hasta el Malecón habanero y será probablemente más extensa que la de Moscú, hace 20 años.