sábado, 3 de mayo de 2008

Yoani es mucha Yoani [updated]

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Reproduzco, con el permiso de GeNeRaCiOn AsErE, el post de estos muchachones cubiches donde felicitan a Yoani Sánchez, la bloguera cubana a la que fuera otorgado recientemente el Premio Ortega y Gasset al Periodismo Digital por su blog Generación Y, esta vez por ser incluida en la lista de las 100 personas más influyentes en el mundo (¡¡en el lugar 31!!), en la sección Heroes & Pioneers, que compila la revista Time cada año.

Yo me sumo a las felicitaciones con la alegría inmensa de saber que esta bloguera nos hace partícipes a todos de la importancia de la Blogosfera Cubana. ¡Yoani, te seguimos leyendo y apoyando!


AQUÍ y AHORA

Eran casi las 10 pm, cuando el El lugareño camagueyano nos dio la primicia,

Muy pocas veces hemos visto un homenaje tan grande a un joven cubano, como el que le ha hecho la revista Time a Yoani.
¡Enhorabuena!
El incluir a la autora del blog Generacion Y entre las 100 personas más influyentes del mundo representa mucho para ella, pero también –como no- es una clara señal de cuan importante viene a ser en estos días el blog como fenómeno de comunicación social a escala global.

Las puertas de la atención internacional, quedán ahora abiertas para los blogueros cubanos y eso es algo que debemos agradecer a Yoanis, pero que a la vez nos debe dar la gasolina suficiente para no dormirnos. Si existe un momento para ejercer la función divulgadora sobre lo que sucede hoy en Cuba es aquí y ahora. La Era digital ha cambiado las reglas del consumo informativo, o sea, que DEL MONOLOGO hemos ido directo al DIALOGO y de la ACCION se ha pasado a la INTER ACCION. Vivimos en un mundo que cambia a una velocidad impresionante. En lo particular, los que radicamos fuera de la isla, tenemos hoy la posibilidad de convertir a la bloguera en un referente informativo mundial sobre el tema cubano, que crece amparado por una credibilidad que nos otorga el haber vivido en la isla hasta hace muy poco.


Si hay algo en claro que podemos sacar de todo esto, es la importancia de encontrarnos todos (los aquí y los de allá) para sumarnos a un intercambio donde la politiquería quede en un segundo plano y prevalezca esa necesidad de encontrarnos, para dejar atrás el egoísmo y las dos Cubas... que nunca han existido más que en la mente ‘oportuna’ del que se identifica como un intransigente.

Un beso para Yoani y nuestro respeto,

Generacion Asere.

[Updates:]

[1.] Albert, de GeNeRaCiOn AsErE, subió este post de ellos a nuestro blog del evento Blogueando a Cuba.

[2.] Yoani misma comenta hoy la inclusión suya en The 2008 Time 100.

[3.] Además escribe el post Lactantes con chupete, donde nos cuenta que aun espera por el permiso para salir de Cuba y viajar a España a recibir su Premio Ortega y Gasset al Periodismo Digital, hoy 3 de mayo, Día de la Libertad de Prensa. Ay, Yoani, lo veo negro con pespuntes grises... no te van a dejar salir, al menos en tiempo...

¡ PASEMOS LA VOZ !
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Historias de Tania - Capítulo XI

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[Leer historias anteriores]

(XI)

–Oigo.

–Buenos días, yo quisiera hablar con Tania, por favor.

–Soy yo, ¿quién es, La Rosa?

–¡Tania! Yo misma, no te conocí la voz.

–¿Cómo estás, La Rosa?

–Bien. No pudiera estar mejor para como anda el país... ¿y tú?

–Bueno... este... ahí... normal.

–Ah, eso suena raro. Dime una cosa, Tania, ¿vas a estar en tu casa un rato?

–Sí, no tengo planes para hoy.

–Es que estoy cerca, aquí en la Ward. Vine a comprar helados pero no hay, así que me di el viaje por gusto. Recordé que me comentaste que vivías cerca.

–Sí, ¡cómo no! La Rosa, de la Ward a mi casa son menos de quince minutos caminando.

–Bah, qué dices, Tania, yo me paro en el semáforo de la esquina y pido botella. Que no se diga, cualquiera que pare ahí sigue por Santa Catalina. Pero dime el lugar exacto, por favor.

Tania le indicó a La Rosa cómo llegar. No pasaron ni cinco minutos. El timbre de la puerta sonó dos veces cortas.

–La Rosa, ¿pero viniste volando o qué? –preguntó Tania visiblemente sorprendida.

–Pues “o qué”, porque volando no vine –rió La Rosa y saludó a su amiga–. Te lo dije, nada más colgar el teléfono y cruzar la calle, pedí botella al que estaba en la esquina y me dijo que sí. No caminé ni diez metros hasta tu puerta. Me dejó aquí mismo.

–Eso sí que es tener buena suerte...

–No solo eso, Tania, hay que saber pedir botella. No a todo el mundo tienes por qué preguntarle.

–Pero bueno, pasa, que no vamos a quedarnos aquí afuera, ¿no? –dijo Tania entrando a la casa. La Rosa la siguió–. ¿Quieres que te confiese algo? Me sonó tan raro que dijeras “por favor” cuando hablamos por teléfono...

–No eres la primera que se asombra. Nuestro país ha perdido la buena educación. Palabras como “por favor” o “gracias” son cada vez más difíciles de pronunciar. La gente las va usando cada vez con menos frecuencia. Cuando más, modulan la voz como si eso fuera suficiente, pero “gracias” dicen muy pocos. Y “por favor” ya ni se oye. Pero no lo digo por ti, no te apenes. También eres víctima de la socialización de las normas de educación, igual que lo fui yo hasta que estuve en Panamá dos semanas.

–¿Y tú fuiste a Panamá? –se asombró Tania.

–Sí, por el trabajo, hace unos cuatro años.

–¿Y no te quedaste?

–Eso preguntan todos... No, no me gustó el lugar donde estuve. Yo sabía que podía aspirar a algo mejor y no quise quedarme por quedarme.

–La Rosa, algunos de mis amigos quisieran estar en tu lugar. Con un pie afuera ya cambia todo. Lo difícil es poner ese pie afuera.

–Sí, lo sé. Quizá ahora lo pensara mejor... no creas que no me arrepiento a veces... y es que esto aquí ha empeorado tanto que cada vez veo más difícil que mejore... Ni qué decirte de mi profesión: aquí no tiene futuro. Leyendo revistas atrasadas o asistiendo a eventos locales de poca monta no se camina mucho en Física. Y el desarrollo exige desarrollo, también profesional. Aquí, ni lo uno ni lo otro –suspiró La Rosa.

–Y cuando Panamá, ¿por qué no aprovechaste y te fuiste a otro lugar?

–Lo pensé, pero estaba segura de que no sería la última vez. En aquella oportunidad, además, estaba recién graduada y nos metieron miedo con retirarnos el título universitario si no cumplíamos nuestro servicio social. Y eso yo lo quería tener seguro de mi parte. Sin título en un país extraño tenía que empezar de cero, sin nadie que me ayudara, y de puta me negué siempre, y me niego, a salir adelante.

–Y ya han pasado cuatro años, La Rosa...

–Sí, cuatro ya... Pero bueno, vine a proponerte algo que seguro no dejarás pasar por alto.

Esta era la segunda propuesta que le hacían a Tania en menos de 3 horas. Sentía curiosidad por la que le haría La Rosa.

–Tú dirás...

–Te traje dos huevos pero no son para comer.

–¿Ah, no? ¿Y para qué entonces? –sonrió intrigada Tania.

–Vamos a pasar tú y yo por casa de Mano Larga, como le pusiste tú al descarado ese, y se los vamos a tirar por el medio de su puerta. Confía en mi brazo al menos, yo jugué de pitcher en un equipito de pelota una vez.

–¿Tú estás loca? ¿Y si nos ve? Además, La Rosa, a veces no tenemos ni un huevo para comer... ¡¿cómo voy a tirarlo así como así?! ¡Mi tía me mata!

–Por eso los traje yo, como regalo. Por cierto, bautizados con una jeringuilla con orine, así que aunque quieras no podrás comértelo. Te aseguro que no huelen nada bien...

–¡Pero La Rosa!

–No se merece menos el tipo ese. Estoy segura de que te sentirás mejor después que le ensucies la puerta de su casa.

–Se te olvida que la mujer nos dejó hablar por teléfono... No podría dormir tranquila después.

–No, no se me olvida, Tania, por eso los huevos irán acompañados de un papel con un par de insultos y algo de chantaje. Te aseguro que a Mano Larga no le va a gustar que su mujer lo lea. Y lo vamos a vigilar, para tirarlos cuando la mujer haya salido. Él tendrá que limpiar antes de que ella regrese.

–¿Y tú crees que lo haga?

–Déjame a mí el texto, Tania, yo me encargo. Estoy segura de que hasta pinta después la pared, si lo dejan...

–De todas formas, La Rosa, a mí la tiradera de huevos me trae malos recuerdos... A la casa de mi tía le tiraron cuando el Mariel. Ni porque ella se quedó respetaron a la familia. Yo era una niña pero no se me olvida, tampoco el terror de entrar a esta casa después, a la que veníamos de visita con frecuencia. Mi tía preferida... mis padres me dijeron horrores de ella y de su familia. Me arrancaron los juegos, los buenos ratos con esa noble mujer, manipularon el pasado y me alejaron de aquí. Pasé años sin hablar con mi tía Mari. Crecí lejos de ella y de buena gana le hubiera pedido consejos cuando tuve mi primera menstruación, o cuando me enamoré del flacucho de mi grupo y me dio hasta fiebre, o cuando suspendí la primera prueba de mi vida. Ella me entendía muy bien, yo lo noté desde que era una bebita. Me separaron de ella así como así... por los dichosos huevos...

–No fue por los huevos, Tania, no fue por ellos. Rompe con ese pasado y tíraselos tú ahora al descarado ese. Traje dos, uno para ti y el otro para mí. Mano Larga no me hizo nada pero yo te apoyo completamente. También me hará bien.

Tania pensó durante dos minutos. Tenía la vista perdida entre las rejas de la ventana por las que otrora corrieran yemas y claras con pedacitos de cáscara.

–Está bien, La Rosa, déjame vestirme.
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viernes, 2 de mayo de 2008

La WWW cumplió 15 años

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© freestockphotography

Hace dos días, el pasado 30 de abril, la WWW cumplió 15 años de ser de acceso público. Antes sólo estaba restringido su uso a las ramas militar y universitaria. Actualmente unos 1,3 miles de millones de usuarios al día disfrutan de sus servicios no solo para uso personal y privado sino también con objetivos comerciales y educacionales, entre otros. El idioma que predomina en la red de redes es el Inglés y el Español sólo está representado en un 9%.

Mi abuela por parte de padre, quien muriera en el verano de 1997, conoció las computadoras pero nunca entendió para qué servían. Ella, acostumbrada a pasar tesis de diploma en su máquina de escribir, no veía en éstas más que "nuevos cajones" incomprensibles y misteriosos.

En la era de los blogs, las redes sociales y la Web participativa en general, no creo que haya alguien que tenga en su casa una máquina de escribir como la de la foto, al menos para escribir tesis y ganarse algún dinerito con eso, a peso cubano la cuartilla. ¡Cómo ha pasado tiempo de allá para acá!
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jueves, 1 de mayo de 2008

Cuba en el lente alemán (XIII) - Fauna cubana: ¡cómo la extraño!

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El post anterior de fotos cubanas hechas por una alemana (mi colega RK) lo dediqué a la flora cubana. Hoy entonces le toca a la fauna.

¡Miren qué fotos! ¡Pónles título, bloguer@!

(Las 105 fotos anteriores las puedes ver bajo la etiqueta Cuba en el lente alemán)

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108.
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Sigo con fotos de la escuela...

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...y esta vez son las del Isleño. La primera de ellas es de cuando se graduó de 6to. grado, en su escuela primaria. ¡También con pañoleta azul y blanca! La segunda foto es en alguna actividad del trabajo de su papá, disfrazado de guardia. Yo me disfracé una vez de gata y en otra actividad, de india. ¿Y ustedes?


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