Como ayer estábamos
en festival nosotros, les comento hoy los titulares de las noticias más importantes de la 58. Berlinale en los dos últimos días. Bueno, de "la" noticia pues realmente todo giró en torno a una sola: la visita de Madonna a Berlín para presentar su debut como directora de
Filth and Wisdom, en la modalidad
Panorama (la película no compite por los Osos de Oro y de Plata). Su
ópera prima tiene como tema los intentos de tres muchachas de hacer realidad sus sueños.

El revuelo que se ha formado en Berlín desde su llegada ha roto los récords: cientos de fanáticos la esperaron en Potsdamer Platz para verla de cerca (dedicó 5 minutos a dar autógrafos); la conferencia de prensa estuvo abarrotada y tuvieron que suspender la entrada de periodistas que aún tenían reservación de asientos, para dejarlos sencilla y llanamente "fuera de juego", llorando en la acera; el tráfico se ha detenido en las cercanías del hotel donde se hospeda la reina del pop; y las luces de las cámaras fotográficas dan la impresión de que la noche en Berlín luce tan radiante como las tres de la tarde en La Habana.

Fíjense en los tacones de la diva, con los cuales caminó cual quinceañera. Por cierto, una periodista canadiense le comentó en la conferencia de prensa que a una distancia de 10 metros parecía una joven de 21 años, a lo que Madonna respondió coqueta y risueña: "Ud. está sentada muy lejos...".
Madonna tiene el mundo de la música a sus pies pero como actriz no ha podido convencer todavía. Que lo logre como directora, yo creo que a estas alturas del campeonato ya no es tan importante para ella. Para mí tampoco: con
The Immaculate Collection seguiré haciendo algún que otro ejercicio de vez en cuando y todos sus demás discos los seguiré disfrutando como hasta ahora...