lunes, 4 de febrero de 2008

El patio de mi casa...

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El patio de mi casa
es particular,
si llueve se moja
como los demás.

Las guayabas son dulcísimas. El tronco cortado al lado del flambollán fue en sus tiempos una mata de mangas blancas, exquisitas. Hubo que tumbarla porque constantemente había alguien metido en el patio, no siempre para llevarse las mangas. Las flores también pasan a mejor vida muchas veces. Aquí en Berlín no he visto nunca a nadie arrancando una flor o llevándose algo de un jardín o patio ajeno sin el consentimiento de los dueños...

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10 comentarios:

Jinetero… ¿y qué? dijo...

El patio de mi casa es particular! que llueve y se moja como los demás...
Me imagino que tendrán un perro pa´que no les roben las flores!

Aguaya Berlin dijo...

Sí, hay dos, una sata y una salchicha pero esas nada más están pegadas a la reja cuando pasan otros perros. Si no, en la casa buscando una butaca para subirse y dormir... no cuidan na'!!! :) :) pero dice mi mamá que "las nin~as de la casa" no tienen por qué hacerlo, imagínate...
Saluditos, Jine!!!
Oye, avísame cuando tengas lo mío...

Al Godar dijo...

Que bonito se ve tu jardín!
Me recuerda otro patio...
Saludos,
Al Godar

Yo soy Medea dijo...

Que recuerdos me traen ese mapa, especialmente el alfiler en Charlottenburg, ahi vivi 10 dias muy maravillosos en el 2005. Y de verdad que es hermoso ese castillo y tiene una triste y bella historia ademas... seguro que la conoces...

GeNeRaCiOn AsErE dijo...

�QuE lindas las flores agua!

Mi abuela tenia una pila de matas de rosas de injerto. Le sal�an de todos los colores.
Aqu� por eso sembr� algunas en el frente de la casa, para tenerla presente. Si te cuento que no salieron ni la mitad de lo bonitas que eran all�...

Aguaya Berlin dijo...

Al, yo me sé cada pedacito de mi patio... mi papá también lo tiene muy cuidadito. Por cierto, se llevó unos sobres con semillitas de diversas plantas de flores y ninguna se le dió :(

Aguaya Berlin dijo...

Medea, Berlín es interesantísimo! y tiene cada rincones con cada historias!
A mí me encanta ir a los jardines del Charlottenburg. En verano se llena de patos y cisnes el lago y de flores los jardines. En invierno "tapan" las estatuas y esculturas para protegerlas (las "encierran" en cajas grandes de madera)

Aguaya Berlin dijo...

GA (Maylín?) el tipo de tierra quizá? los colores de las rosas de injerto son preciosos, eh? Estas del jardín de mi papá son más bien "satas", :))

Siempre que digo o escribo "rosas" me acuerdo de la novela con Susana Pérez. Yo era nin~a (o jovencita, ya ni me acuerdo de cuándo pasaron la novela) pero nunca se me olvidará como los ratones le caminaban por arriba a Martín "perdida en el boque"

Betty dijo...

Umh...guayaaaaaabas! Cómo diría Homer Simpson;-)) No hay manera de empatarme con ellas en Madrid y las que encuentro no saben a las del patio de Alamar. Las teníamos rojas y del Perú, pero exactamente como tu mata de mangas, todos los frutales de nuestro patio (la de mangos filipinos, la de limón, las de plátano...y hasta la de toronja¡!)fueron sucumbiendo a los ataques de los vecinos y transeúntes amantes de lo ajeno, con peligro de que siguieran para adentro a coger algo más que frutas y ropa de la tendedera ¿pero cómo...otra vez los valores?..no por favor;-)

Me acuerdo de Rosas a Crédito también, por cierto, no sé si estaré cayéndome de la mata pero Susana Pérez vivirá ya desde ahora en Miami, me envió un artículo un amigo ayer?

Aguaya Berlin dijo...

Así mismo como dices, la gente entra al patio y termina dando un paseo por los cuartos... como si nada, como mismo escribiste en el blog de Ivis.

Tuvimos un limonero cuando nos mudamos para esa casa. Hubo que tumbarlo por el mismo cuento. La mata de mangas blancas "se sembró sola", probablemente alguna semilla que alguien tiró desde la calle. Llegó a ser un árbol muy frondoso y nosotros recogíamos más de 50 mangas diarias. Paría dos veces al año, abundante siempre, quizá por haber germinado fuera de estación (siempre oí que las matas de mango "paren" una sola vez al año). LAs mangas, dulcísimas, pero te dejaban los dientes llenos de pelos. Esa hubo que tumbarla antes de que a mi mamá le diera un infarto sacando a la gente del patio...