martes, 4 de marzo de 2008

Historias de Tania - Capítulo VII

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(VII)


[No apto para menores de edad]

Ojos bellos se quitó los zapatos descalzando cada uno con el pie contrario y se acomodó mejor en la cama, más pegado a Tania esta vez. Flexionó la pierna derecha y apoyó el brazo en la rodilla, dejando el antebrazo suspendido en el aire. Con el brazo izquierdo apoyado en la cama descansaba el torso. Tania juntó sus rodillas , pegó los gemelos a sus muslos e igualmente apoyó una mano en la cama, buscando equilibrio. En esa posición solía jugar yaquis cuando niña. En su aula no había quien le ganara. Hasta con la zurda tiraba la pelota al aire y la volvía a agarrar con la destreza de una campeona. Con el tiempo se le habían perdido varios yaquis y la pelota roja había sido toda mordisqueada por su perra Motica.

–¿Cómo te llamas? –preguntó Ojos Bellos rompiendo el silencio.

“¡Al fin! ¡Yo pensé que iba a seguir de incógnita!”, pensó Tania.

–Tania.

–Tania, ¿cuándo me vas a dar un beso? –susurró Ojos Bellos sin apartar la vista de los labios carnosos de Tania.

–¿Uno solo? –le siguió la rima ella, en un murmullo.

Tania volvió a recordar los plátanos maduros fritos: uno en el tenedor, a punto de tocarlo con la lengua, haciéndole segregar pequeñas gotas de saliva. Ojos Bellos se mordió el labio inferior por un lado, escrutando al mismo tiempo la mirada de Tania. Ella se acercó a Ojos Bellos e iba a decirle algo pegada a su oído pero prefirió callarse: su respiración la delataba. Ojos Bellos cogió una mano de Tania y la besó delicadamente, como en las películas los caballeros medievales besan a sus preciadas damas. Tania miró de reojo la armadura. Después siguió Ojos Bellos por la muñeca, por el antebrazo y más arriba hasta llegar al hombro y el cuello, todos los besos cargados de una sensualidad perfecta. Tania estaba a punto de explotar. Su excitación interior no se correspondía con su aplomo externo. Ojos Bellos lo había notado ya. Tania no era una experta pero tampoco era una neófita en temas amorosos. Los labios de Ojos Bellos llegaron a los suyos y los besaron en una esquina, lentamente. Tania ardía.

Era de esperar: ella no podía aguantarse más. Empujó a Ojos Bellos por los hombros hasta que la espalda del muchacho tocó la cama. Se le sentó encima, a horcajadas, y empezó a desabotonarle la camisa. Ojos Bellos quiso ayudarla pero Tania no lo dejó. Le aguantó los brazos y los subió por encima de su cabeza, recostándolos hacia atrás en la cama. De haber tenido unas esposas de policía lo hubiera amarrado de alguna manera a la armadura, pues quedaba en esa dirección. Ojos Bellos obedeció y se dejó hacer. “Qué axilas tan sensuales”, pensó Tania.

Tania se desabotonó los cuatro botones delanteros de su vestido naranja claro y dejó el torso al descubierto. Se zafó el ajustador y lo tiró a un lado. Con un par de movimientos logró sacar una pierna del blúmer. Abrió la portañuela del pantalón de Ojos Bellos y buscó ella misma el miembro erecto que la esperaba impaciente para guiarlo hacia sus entrañas y cabalgar, con ritmo apresurado, cual amazona desenfrenada sobre él. Tania sujetaba los brazos de Ojos Bellos, apoyándose en ellos al ritmo del galope y dejando claro que era ella quien le hacía el amor a él, quien lo poseía, quien se excitaba de tenerlo así, reducido a su dominio. Ojos Bellos no se excitaba menos con aquella hembra encima soltando gemidos continuamente, con los ojos cerrados, en éxtasis total. Hasta que ella chilló y se desplomó hacia atrás como títere que pierde su conexión con el mundo cuando le cortan los hilos.

Ojos Bellos reaccionó al instante. Se separó de Tania, la viró boca abajo y se quitó el pantalón que ya estaba abierto. Tania todavía seguía recuperándose del orgasmo mágico que nunca antes había ni siquiera imaginado. Los minutos que se sucedieron fueron crueles para Tania: Ojos Bellos le separó las piernas con sus rodillas, se apoyó con una mano en la espalda de Tania, sujetándola bien, y con la otra guió su miembro hasta el ano de ella, penetrándolo violentamente e impidiendo con toda la fuerza de su cuerpo los movimientos evasivos de la sorprendida muchacha, quien buscaba con sus brazos cómo cambiar la posición de su sudado cuerpo, asiéndose del de Ojos Bellos, que la lastimaba.

–¡No me toques! –le ordenó Ojos Bellos a Tania como mismo había coaccionado a los perros al entrar a la casa.

Tania no podía moverse. Trató nuevamente de acomodar su posición aguantando a Ojos Bellos por los muslos.

–¡Que no me toques te digo! –gritó Ojos Bellos, amenazante.

Tania pensó en las dagas de oro que estaban bajo el colchón y en lo errado que podría ser llevarle la contraria a Violento. Él continuó su meneo salvaje hasta eyacular. Después se separó bruscamente de Tania y se fue para el baño. Tania no sabía qué pensar ni qué hacer. Tras unos prolongados segundos decidió limpiarse con parte de la sábana y comenzó a vestirse.

–A dos cuadras empieza la ruta 174 –dijo Violento saliendo del baño, secándose sus partes con una toalla y mirando el reloj de la mesita de noche–. Son las cuatro y media. Si te apuras te podrás ir en la guagua de las cinco. Hoy es sábado así que la parada estará vacía, probablemente sólo para ti.

Tania no dijo nada. Terminó de vestirse. Violento abrió la puerta y se paró al lado de los dobermans que dormían en el pasillo. Tania salió de la casa y se alejó en dirección a la parada, sin mirar atrás, rebobinando las últimas escenas que había vivido.

La guagua llegó rápido y Tania fue la única en subir. Durante el viaje no dejó de mirar por la ventanilla a su derecha.
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12 comentarios:

GeNeRaCiOn AsErE dijo...

!Co��!
Encuentro arcano de 1ra y segunda clase.

Aguaya Berlín dijo...

Cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia...

;)

Al Godar dijo...

No vamos a discutir la conducta sexual de los cubanos. Verdad?
Solo la forma en que nos llega empaquetada en tu cuento.
El "no me toques" tenía antes una connotacion religiosa. Los ñañigos consideraban denigrante ciertas formas de contacto con la mujer en determinadas situaciones.
Muy bueno.
Congratulaciones.
Saludos,
Al Godar

Aguaya Berlín dijo...

Pues mira! no sabía lo de la connotación religiosa! Si algún día me da por hacer una versión más seria (:-O lo tendré presente!

Qué bueno que te haya gustado, Al Esta vez no ha comentado casi nadie, aunque sé por el sitemeter que se ha leído... así que llegué a pensar: "me pasé de rosca" :) :) pero bueno, eso fue lo que se me ocurrió para el encuentro Tania - Ojos Bellos con lo que me acordé también de otra buena amiga...

Al Godar dijo...

Según mi experiencia, los articulos son mas comentadosc cuando quedan encabezando la lista por mas tiempo. Parece que mucha gente solo lee el ultimo post.
Es un buen tema. Como todo, tiene muchas facetas y uno puede tomarlo como quiera.
Y ahora una pregunta:
Es eso violación?
Ah ha!
Saludos,
Al Godar

Yo soy Medea dijo...

Muy buen post Agui, y dicho con mucha fuerza y valentia. En mi opinion Al, si hay violacion. Y muy cruel. Ese " No me toques", es violencia pura. Pero lo mejor es el final, la forma de despedirse. No se como habra quedado Tania, pero a mi se me ha engurrunnado el corazon como si fuera una ciruela pasa.

lola dijo...

Agua, vengo del sitio de Al, iba a dejar el comentario allí, pero mira te lo dejo aquí, la verdad es que lo has contado de una manera tan visual, que me dejó aturdida, me recordó la escena de la violación en La Ciociara, cuando violan a los personajes de Sofía Loren y su hija, no es que sea igual, pero tiene la misma carga emotiva. Estoy segura que todos los que han leído la historia, nadie se ha quedado indiferente.

Aguaya Berlín dijo...

Al, Mede, Lola, yo también lo considero una violación. No como las que conocemos de un tipo esperando detrás de una mata y obligando a la mujer, con golpes y a fuerza bruta, a hacer lo que él diga, pero violación al fin.

Quizá se acomplejó Ojos Bellos o vaya a saber qué prejuicios le trajo el que Tania fuera la de la iniciativa al principio. O la connotación religiosa que comentaba Al en su primer comentario, o violación por violación... En fin, cualquiera haya sido el motivo, el resultado final fue el mismo. Y Tania solita fue la que se metió en la cueva, no la obligaron.

Al, es verdad que un post más tiempo no abarrota tanto a los lectores con cosas nuevas por leer, pues el tiempo es escaso... Lo pensaré!

Mede, yo también me he quedado pensando en la pobre muchacha después que salió de allí... Cuando lo escribí salió una oración detrás de la otra y después me ha dejado pensando, me he sorprendido triste recordando lo que escribí, y es que creo que me he traumatizado un poco con ese capítulo, qué barbaridad!! Me cogió a mí misma el boumerang!! :) Eso no es justo!!

Lola, yo no vi la película de la Loren así que veré cómo me hago de ella! Pues me imaginé la escena de Tania como si hubiera estado yo de espectadora en un cine...

Gracias a los tres por la visita!

Al Godar dijo...

Considerarlo violación implica que ella no consentía la parte del sexo anal. Aparentemente ella no lo hizo saber. El podria honestamente no saber hasta donde llegaba el consentimiento. Imaginense al abogado defensor preguntando si ella no lo violó primero a él.
El hecho que pueda haber una explicación religiosa, o por cualquier otra causa, no justifica el "no me toques" ni la violencia, pero eso no es un delito.
Yo no justifico esa conducta, pero creo que legalmente no es violación. Habría que estudiar cuidadosamente la ley cubana al respecto.
Hay algun abogado por ahi?
Saludos,
Al Godar

lola dijo...

Creo que esto tiene tema de comentario para rato. No soy abogado, ya me gustaría (por lo que ganan) pero creo que ella no consintió y sobre todo Aguaya al relatarlo, al menos yo lo entendí así,lo demuestra cuando dice que Tania trataba de evadirse de la situación. Entonces creo que si hubo violación porque no hubo consentimiento por parte de ella. Considero que las relaciones de pareja deben de ser consentidas y se deben de respetar los deseos y no deseos de la otra parte. Que Ojos Bellos, se sintió molesto porque no tomó la iniciativa, sería una explicación pero no una justificación del hecho.
Un saludo a todos!

Güicho dijo...

No hay violación. Eso es apenas sexo con un desenlace inesperado y desagradable para uno de los protagonistas.

Ningún tribunal condenaría al rudo sodomita. Ni con un video del suceso. No chance.

Violación es un término jurídico, y la justicia funciona con hechos, no con sentimientos. Esa otra parte hay que dejársela a Dios. (Tania, si cree, que rece.)

La chamaca es un poco socotroca. Su abuelita se lo dijo tantas veces: "Nunca singues con desconocidos, mijita."

Ojos Bellos, por su parte, adquirió ciertos hábitos en el Combinado, y ya no se le quitan.

Buen relato, Aguaya.

Saludos!

Aguaya Berlín dijo...

Lola, yo creo que Algodar y el Güicho tienen razón cuando se refieren a lo que significa o no violación para los jurídicos, por ejemplo. En ese caso no sólo depende de la definición en esos términos sino del abogado que te toque...

Aquí les pego algo de lo que está escrito en Wikipedia:

Culpabilización de la víctima
Esto se refiere al hecho de señalar como responsable de la violación a la propia víctima. En casos como estos, se acude a razonamientos que buscan justificar la violación, como asumir que la víctima incurrió en "conductas inadecuadas", o que "se vistió de forma provocativa". Se piensa que la víctima "se lo buscó". Sin embargo, en el mundo occidental, este razonamiento no es aceptado como argumento de la defensa del violador.
Un estudio a nivel mundial de las actitudes hacia la violencia sexual, llevado a cabo por el Foro Global para la Investigación sobre la Salud, muestra que culpar a la víctima es una situación parcialmente aceptada en muchos países (incluso occidentales, a pesar de que tales alegatos carecen de valor legal).
Finalmente, el razonamiento que impera en el sistema legal de muchos países es que nadie merece ser víctima de un crimen: nadie merece que le roben; nadie merece ser asesinado; nadie merece ser secuestrado; por ende, nadie merece ser violado.

Fantasías sexuales
Un sector de la población fantasea con cierta frecuencia, acerca de situaciones de violación. Ya sea ser víctima de una violación, o ser el violador, las personas consienten esta clase de fantasías sexuales, sin que esto signifique que dichas personas son "violadores en potencia". Entre los autores que defendieron este punto de vista está Simone de Beauvoir en su obra El segundo sexo.

Habría que buscar las definiciones para los jurídicos... para mí lo sigue siendo, pero yo de leyes, sólo en mi casa :)