
Ya sea ante una fragancia de rosas o ante el hedor de unos pescados putrefactos, nuestra nariz distingue muy bien cuáles olores considera tolerables y cuáles no. Pero con el sudor de las axilas parece que cambia la percepción de nuestro olfato, sobre todo del femenino. Eso acaban de comprobar investigadores del Chemical Senses Center de Philadelphia, en USA. La noticia la he leído en la emisión online del diario Spiegel.
Resulta que las narices de las féminas son más sensibles a los sudores de debajo del brazo. Ellas se dan cuenta sin esfuerzo cuándo no queda más remedio que tildarlos de pestes y cuándo no. Los hombres, sin embargo, se confunden fácilmente y no son capaces de distinguir cuándo el sudor se camuflajeó un poco con algún desodorante ocasional, por ejemplo. No obstante, todavía no se sabe muy bien si la nariz es la causante del enredo o si son el sudor mismo y las posibles disimilitudes entre el masculino y el femenino. Aunque el olor de ambos no se diferencia mucho en la intensidad, lo cierto es que el de los hombres llega más rápido a las narices del llamado "sexo débil" que al revés.
Esto se lo digo para que lo tenga en cuenta si Ud. es hombre y está buscando pareja del sexo opuesto: cuidadito los "olores" no le vayan a jugar una mala pasada y a predeterminar, incluso a metros de distancia, si va a ser aceptado o no por la diva de sus sueños.
Y si Ud. es mujer, por sí o por no, y digan lo que digan, mande a bañar a su pareja sin pena alguna cuando no lo resista más... su nariz. Nada de echarse desodorantes "encima del problema", no, que después se pone peor el asunto. A no ser que esté completamente enamorada o tome pastillas anticonceptivas: Ahí se cumpliría entonces Nadie escarmienta por nariz ajena.
Ud. se preguntará, ¿bueno, y qué tiene que ver este post con los temas de este blog? Y yo le diría que mucho: con las palabras olfato y olor lo primero que yo asocié fue los años que hace que no huelo una jugosa guanábana o, vaya, déjeme no exagerar tanto, un anón maduro. Espero no se me desarraiguen por completo ni se atrofie mi femenino olfato...