Como ya le he escrito en su post, lo que dice mientras camina por el costado del Capitolio y por las calles aledañas me ha tocado la fibra más profunda... porque, entre otras razones, los calificativos denigrantes que recibiría cualquier cubano justamente de otro cubano por decir y filmar tales cosas, lloverían torrencialmente... Y eso me entristece, porque es verdad y pasa todos los días, por los propios cubanos, valga la repetición.
Díganme ustedes si no:
Gracias, Martin. Es lo que escribía yo en un post pasado: los amigos y conocidos extranjeros que han ido y regresan, lo hacen decepcionados.
Y gracias a José Luis por enviarme el enlace. Ah, profe, Ud. también conoce a Cuba...