
Así como ven en la foto llegó mi niña del Kindergarten el otro día. Y éste fue el diálogo:
- ¡Pero muchacha, ¿y ahí qué te pasó?!
- Mami, eso lo hizo una guasasa. Vino y me comió la media.
- ¡Tú no me digas! ¿Y por qué?
- No sé... entró por la ventana y me comió la media.
- ¿Y tú no te diste cuenta? ¡Qué clase de hueco le abrió!
- No, de pronto miré y vi mi rodilla... la guasasa me comió la media.
Así como lo leen. ¡Tenía una cara! Yo creo que tengo en casa a una futura actriz de cine... Y no la piensa mucho, por cierto: hoy le hacía un cuento de mis perritas en Cuba, que ladran para avisar cuando viene el vecino que tira el periódico, y de cómo mi mamá o mi papá les dan alguna golosina como recompensa, y me sale con ésta, muy seria:
- Mami, entonces cuando alguien toque la puerta de esta casa yo te voy a avisar para que me puedas dar caramelos a mí... o chocolates. ¿Eh, mami?
Yo me reí, claro.