
Esta foto la hice hace unos días. El lugar es cercano a la Estación Central de Berlín (la de trenes). Nada más sale el sol un poquito, y miren cuántos alemanes disfrutan de una tarde a la orilla del río.
Me recuerdan unos pollos que hubo en mi casa, a principios de los 90, que se "acostaban" a coger sol en el portal de la casa. El primero que no hizo el cuento fue el gallo: cantaba a las 5 de la mañana debajo de la ventana donde dormía mi hermano.