
Desde hace unos días me estoy leyendo el bestseller The 7 Habits of Highly Effective People: Powerful Lessons in Personal Change, del autor Stephen R. Covey. Un libro interesantísimo y abarcador, con variadas lecciones para cambiar como personas. Cambiar para mejor. Solo puedo aprovechar unos minutos en el transporte público y se me van volando... Es un libro muy bien escrito y lleno de ejemplos y anécdotas que Covey propone no dejar para luego y comenzar a ponerlas en práctica y a transmitirlas a los demás desde la primera cara que leamos. Le voy a hacer caso...
Covey afirma que el desarrollo personal y la efectividad interpersonal son parte decisiva de los patrones de conducta y que van desde la dependencia a la independencia hasta la interdependencia:
Dependencia: El paradigma del "tú". Tú me tienes que cuidar; tú obtuviste malas notas; tú tienes la culpa; tú estás en un error.
Independencia: El paradigma del "yo". Yo puedo hacerlo; yo puedo escoger; yo soy responsable.
Interdependencia: El paradigma del "nosotros". Nosotros podemos lograrlo; nosotros podemos combinar nuestros talentos y habilidades para crear algo conjuntamente.
Una persona interdependiente tiene la oportunidad de interactuar con los demás, de trabajar en grupo, de madurar, aprender y crecer con efectividad. Para ser efectivos hay que aprender a escuchar lo que los demás tienen que decir. Y escuchar exige paciencia y ser abiertos, pero sobre todo tener deseos de entender y de comunicarse. Así tendremos acceso al vasto potencial y a los recursos que los demás pueden compartir con nosotros.
Por eso me cautivan la blogosfera y las redes sociales: la interacción que generan nos hace cada vez más receptivos y ávidos de aprendizaje; nos obliga a ser muy cuidadosos en lo que escribimos; nos enseña a leer y a entender lo que los demás tienen que decir, sean expertos o simples alumnos; nos alienta a participar en temas y discusiones más democráticamente; nos insta a relacionarnos, a intercambiar y a comprender que la voz y la opinión de cada uno de nosotros es igual de importante.
Pregúntese Ud. mismo si es efectivo o no en sus relaciones con los demás. Si la respuesta es no, pues le aconsejo el libro de Covey, que nada tiene que ver con la blogosfera pero que le daría pie para comenzar con ella un nuevo camino como persona. Empiece por los comentarios: nunca escriba algo que no le gustase le dijera otra persona, sea agradecido, encuentre el balance que promueva la discusión sanamente y exponga sus opiniones sin miedo, no sea tímido, tome la iniciativa. Al final, si no lo quieren escuchar, no queda por Ud.: Ud. seguirá creciendo interdependientemente.
[También publicado en World United Bloggers]
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