Uno de los lugares que más me impresionó cuando visité Roma a principios de marzo de este año fue la Plaza de San Pedro en la Ciudad del Vaticano. Es única. Preciosa. Arquitectónicamente, no tiene igual. Todavía me parece mentira haber estado allí...
San Pedro nos recibió con señor aguacero y yo imaginé por segundos que era agua bendita la que corría por mi cara, por mi cabello, por mi ropa, la que empapó mis zapatos...
Aquí les traigo unas fotos "antes de" y "después de", todas con el tema Agua en la Plaza de San Pedro.









