jueves, 26 de noviembre de 2009

Balcón cubano ¿con futuro?

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Sinceramente, nunca viviendo en Cuba me llamaron la atención ni las paredes sucias o despintadas, ni las ropas viejas o rotas, ni los balcones ordenados o llenos de trastos. Pero después de vivir por más de 10 años en otro país ya no puedo decir lo mismo...

Esta foto que les muestro hoy la hice en julio de 2009, a un costado de la sede nacional de la Policía en la Ave. del Puerto habanero. Los detalles que siempre estuvieron ahí, a la vista de todos, la mía incluida, se me revelaron ahora como los eternos críticos de la situación de mi país, una isla donde la gente que las habita, los viste o los limpia (a las paredes, a las ropas y a los balcones) tienen que posponerlos o renunciar a ellos porque el hambre de estómago, por ejemplo, sí que no entiende de conforts como esos.

Sentí pena por los habitantes de ese lugar. Intenté imaginarlos con esas ropas puestas haciendo gestiones por la ciudad, mirando a veces para arriba para evitar que balcones en peores situaciones les cayeran encima.

Y me pregunto entonces: ¿El deterioro casi total al que ha ido arrastrando a Cuba un gobierno que no sabe administrar, tendrá retroceso? ¿Cuán lenta será una posible recuperación? ¿Cuántos años harán falta para ello? Yo, que vivo de los números, no avisoro un límite finito en el tiempo... Sé que me equivoco; quiero ser optimista e imaginarle un futuro prodigioso a ese balcón habanero.
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5 comentarios:

Anónimo dijo...

He de decirte que ese balcon que tomaste es pulcro e integro, diria casi perfecto para los 'standares' de Cuba. Y en verdad te preocupa como vive esa familia ahi? Mira, tengo una coleccion de balcones y edificios fantasmas de La Habana que aun no he revelado, en ella apreciaras cabillas o ganchos de perchero expuestos que reforzaban voladizos, trozos desmoronados de locetas de arcilla de 'antes de cristo' o losas de hormigon con hormigas de algodon, hongos, musgos, siluetas de humedad, raices y ramas que prosperan en cornizas desfiguradas como gesto ironico de vida despues de la muerte, barandas mutiladas o totalmente ausentes, marcos sin ventanas hasta el proximo y hasta la fachada opuesta, puertas sin marcos en visagras contorsionistas, grietas amenazadoras, estucos y revestimientos como piel arrancada, tuberias y conductos como venas reventadas, torsos y caras incautas recostadas como animas insensibles al tiempo, espacio y materia, porque no creen que en un segundo mas que den un paso mas podrian caer como un escombro mas.

Paradojicamente, no lograremos que el viejo teatro caiga mas, si en cada segundo mas no damos un paso mas.
2 seconds ago · Delete

Aguaya dijo...

Publica tus fotos!!! Son necesarias!!!!!

Skapada Blog dijo...

Aguaya,

Sabes que soy arquitecto, ¿te imaginas las cosas que vi?
Recuerdo que en el cuarto año de la carrera hicimos un proyecto de rehabilitación en un barrio de Centro Habana (ni siquiera La Habana Vieja). A mi me tocó hacer el censo del edificio que hacía esquina (porque ya se cayó) frente por frente al edificio de la Compañía telefónica en Dragones.
De entrada, para llegar al segundo piso, faltaban al menos 10 escalones y ¡la gente había puesto el pasamanos de hierro como puente! Cuando llegué al primer piso, vi con horror que faltaban pedazos de piso, o sea que se podía ver del apartamento de arriba hacia abajo. Los niños corrían y saltaban sobre estos abismos con despreocupación. De noche, los que dormían en la planta baja tenían que poner sábanas sobre 4 palos que cubrieran las camas para poder tener "algo de privacidad". ¡Y qué contar de las tendederas eléctricas, las tupiciones, las goteras, las barbacoas... "¡en fin el mal"!
Hoy tengo colegas que trabajan desde hace 20 años como arquitecto de la comunidad y no gana pa´disgustos.
La pregunta tuya tiene una respuesta fácil. El volumen de recuperación depende de la cantidad de dinero que e quiera invertir en ello. Técnicamente siempre es posible, pero me temo que económicamente sea un disparate.
Tenía un colega arquitecto también y muy bueno por cierto que decía: "debajo de tanta mierda todavía sigue habiendo mucha habana"

bendeasis dijo...

las veces que he vuelto a mi habana desde que me fui definitivamente, se repite siempre la primera impresion, es como regresar a una ciudad bombardeada, a bagdag y encima cada vez van faltando mas edificaciones que una vez hace ya mucho tiempo vi en todo su esplendor, lastima

Anónimo dijo...

Querida Aguaya!

Gracias por este post de La habana y por las fotos.

Aunque no tengo idea de Arquitectura(como El Yoyo), si veo la destruccion inminente de la Ciudad Habanera, la he vivido casi en carne propia, pues caminabamos un dia por Centro Habana, rumbo a La Habana Vieja, mi madre y yo, justo antes de la esquina del Floridita (creo que al lado de La Zaragozana) hay un edificio bello(aun en sus estertores finales) y se desprendio un gran pedazo que al caer se partio en dos, uno le cayo a un auto de turismo, parqueado abajo,y lo hizo picadillo, el otro a una viejecita, que le paso tan cerca y le dejo un rasponazo grande y sangrante en una pierna,pero se quedo en estado de shock sin moverse del lugar, la pobre mujer. Salimos de alli sin hablar y del tiro regresamos a casa. Otro ejemplo en pleno Vedado, que las construcciones son mas "nuevas" tambien he visto y oido caer pedazos de techo (dentro del apartamento de mi madre y en el pasillo) en plena madrugada, con todos los vecinos asomados porque pensabamos que ya los 'Yankis" estaban atacando. hahahahaha Es por eso que a veces me pregunto si vale la pena arreglar nuestras casas por dentro, cuando todo afuera se esta cayendo o esta en un estado desconchinflado de depauperacion extrema irreversible. Una pena! Y si alguien se decidiera a invertir en las ruinas de La Habana, pienso que ya esta resultando demasiado tarde, perdonen el pesimismo, pero es lo que siento. Si no se repara ahora, veremos venirse abajo toda una ciudad encantada, que se mantiene de puro milagro. Pero estara en la memoria de todos los que la conocieron en sus mejores y peores epocas, para dejar ese recuerdo a nuestros hijos, nietos que no la conocieron como yo la he conocido y caminado. A veces con tristeza y un gran nudo en la garganta, pues aun en el estado en que esta mi ciudad, para mi es la mas bella.

El eslabon perdido