miércoles, 25 de noviembre de 2009

El Cartelito que nunca estuvo en mi puerta

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¡Esto de los blogs le trae a una cada sorpresas! Una de las más gratas es cada vez que alguna persona en algún rincón del mundo se siente identificada con algún tema de algún post y escribe aquí algún comentario o me envía algún email. La sorpresa es doble cuando se trata de algún cubano...

Hoy les presento a uno de los que tampoco vive en Cuba, como yo, y que muy amablemente me ha enviado un texto suyo hace sólo unos minutos. Lo quiero compartir con ustedes aquí en mi diario virtual. Quién sabe si se anime de verdad en un futuro y se decida a abrir su propio espacio... ¡Ojalá!

El Cartelito que nunca estuvo en mi puerta
Por PP, columnista invitado

Hace pocos días un vecino del barrio intentó contactarme por el Facebook desde su nueva residencia: USA. Nada extraño para los días de hoy; en un futuro seguro que sí lo será y en el pasado (y hoy voy a comentar el pasado) hubiera sido simplemente imposible imaginarlo.

Pues bien, no hay que remontar mucho; estábamos en los años sesenta en Cuba. Vivía entonces en un simpático y bastante colorido barrio de la Habana. Por aquel entonces todo era “puro” fervor revolucionario y la contraseña era bien simple: o conmigo o contra mí. No había espacio para términos medios... Mi familia era una de esas que pretendía negar lo inevitable: no contra ti y no contigo.

Muchas puertas del vecindario mostraban un nuevo adorno: un pequeño mas vistoso cartel bicolor (¿No imaginan cuales eran los colores que lo decoraban?) anunciando: “ESTA ES TU CASA FIDEL”. En la puerta de mi casa este cartel nunca fue colocado. En la de mi vecino, el que ahora vive en USA y utiliza el Facebook para contactar a los viejos conocidos, sí estaba reluciente. Mi memoria en este sentido es perfectamente fotográfica.


Los que no invitaban al “gran‐líder” a compartir su casa eran marcados por tal omisión y entonces se iniciaba sobre ellos una contienda desigual de chismes y mentiras que hacían infeliz a cualquier mortal. Martí una vez escribió: “[...] un principio justo desde el fondo de una cueva puede más que un ejército”. El “gran‐líder” utilizó innumerables veces este argumento como una incuestionable consigna revolucionaria. Y entonces, volviendo a la negación, yo me pregunto: ¿Cómo el apóstol podría medir la fortaleza de la injusticia? Inconmensurable quizás...

Hoy lo recuerdo y aún siento esa injusticia. Los padres de mi vecino (el que vive en USA y ...) se encargaron de recordarnos por mucho tiempo cuál era la diferencia entre ser sin sentir y sentir sin ser. A mi padre, por haber resistido sin abdicar por el ser sin sentir, le estaré eternamente agradecido. A todos aquellos que colgaron aquel cartelito bicolor y optaron entonces por sentir sin ser les propongo que, si abandonaron la trinchera (para utilizar el Facebook desde USA), les sirva de experiencia y que lo piensen dos veces antes de invitar a alguien a su casa.


[Nota aclaratoria y necesaria: Fidel, no te tomes tan a pecho el cartelito. Quédate, quédate mejor donde estás y no te creas lo de que esta es tu casa. Al menos mi blog, NO lo es NI lo será. Era sólo PP recordando el pasado... Por cierto, primera vez que veo el cartelito. Había oído hablar de él pero nunga tuve el susto.]
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9 comentarios:

aljeti dijo...

Yo si recuerdo eso era como una una chapa de metal que se clavaba a la puerta; creo que en mi casa hubo una. Años despues oyendo la voz de las Americas oi que Alpha 66 estaba haciendo una campaña para regar panfletos en el cementerio donde decia "esta es tu casa fidel, VEN'
Saludos,
Aljeti

lola dijo...

Mi madre conoció a una señora, que cambió el retrato de Batista por el cartelito de marras. Incluso llegaron a disgustarse con mi madre por cuestiones políticas, años después la hija de la señora nos escribió contándonos una serie de miserias y pidiéndonos cosas, la mujer no tenía ni bragas que ponerse, le contesté muy amablemente pero le dije que no podía hacer nada por ella, nosotros también teníamos problemas. Puede que parezca un poco duro por mi parte, pero aún recuerdo el sufrimiento de mi madre cuando esa gente dejó de hablarle, ella los quería como si fueran de la familia y por la m... de política una amistad de tantos años se fue al garete, lo que me hace dudar del concepto que ellos tenían de la palabra amistad.
Saludos!

JLSF dijo...

Sí recuerdo el cartelito. En Ciego donde nací y viví muchos años había muchas casas con él, y muchas sin él también, aunque para ser sincero no recuerdo que al menos en mi barrio hubiera ninguna que lo tuviera, ni broncas causadas por el dichoso cartel... lo que no quita que realmente hubiera muchas en otros lugares, debido principalmente en que la zona centro de Cuba está bastante aislada del "calor" oriental (aunque esté ahora llena de orientales) y de los "avances" de la capital, así que posiblemente por eso el término medio allí fuera más común, al menos de boquilla.

En mi familia yo tenía de los dos "bandos": mi madre, fidelista hasta las trancas (todavía lo es, por cierto) mi padre y familia, con tierras quitadas por el gobierno, todo lo contrario. A la familia de mi padre le agradeceré siempre que nunca me lo hicieran ver para no "buscarme problemas", hasta que me di cuenta yo solito, y entonces descubrí esa división.

TRANCASEDIN dijo...

YO nunca habia visto ese cartelito,no habia nacido.
Al parecer al fifo le gusto mucho ese cartelito,fijate si es asi qe se cogio a Cuba entera,y todavia algunos dicen que la calle es de fidel,no solo la calle la isla entera con sus 11 millones de esclavos,por suerte yo me fui a tiempo y joven de ese desastre.

el cubano dijo...

Esa pequeña chapa de metal, la recuerdo perfectamente. Lejos de tener un inocente mensaje de incondicionalidad al régimen, era como una sentencia que te decía que ya todo tenía un amo, que tú no eras dueño ni de ti mismo. Incluso hay personas que lo tienen todavía puesto en la puerta, pegados como una lapa, algunos (que todavía existen) no lo han quitado porque realmente se identifican con el sistema y otros, quiero pensar, como recordatorio de la mala pata.

Anónimo dijo...

Así mismo, todavía hay casas que la tienen de exibición. Que ciegos!!!

Anónimo dijo...

Uffff EXHIBICION

Anónimo dijo...

Pues mi madre tampoco la puso, ni el retrato, pues su corazon de Jesus era lo mas sagrado!. Y todo a pesar de yo ser en esos anos uno, que defendio la Revolucion hasta con los dientes en el fondillo, por haber recogido los ninos y muchachines callejeros, siendo yo uno de ellos!. En el 68´ sali de adoslecente-joven, pero tan maduro, que hasta los dientes del fondillo se me fueron cayendo!. Y hoy ya conciente del legado de esa chapa es que la he puesto en mi casa de la Emigracion y cuya visita desespero para asi tener igualdad de condiciones, ya que si me eche la comida, me falto el Postre!!!!!!!!!!!!!!!!!!. El Habanero

Skapada Blog dijo...

Recuerdo haber visto ese cartelito en la puerta de una casa y un mensaje garabateado a continuación que decían así

FIDEL ESTA ES TU CASA

¡¡¡¡ARRÉGLALA!!!!