Se trata de Wally Eastwood. Tiene un show propio en Las Vegas y yo de verdad que me quito el sombrero. Este es su video promocional de alrededor 7 minutos de duración:
Sin embargo en el Bruner Blog encontré una larga discusión acerca de la autenticidad del acto de tocar piano con las bolas. No les adelanto nada, los dejo a ustedes si quieren leerla.
A mí Wally me parece muy bueno y me recordó, a ratos, las veces que fui al circo cuando niña allá en Cuba, de quien llegara a pensar que también "se había ido del país", como decíamos a las cosas que desaparecían de la vida cotidiana durante el Período Especial. Como los hollejitos de mandarina y las puntillitas de chocolate que vendían en el Parque Lenin. Esas también se fueron del país.