
Ustedes dirán: "a ésta le ha dado últimamente por los temas de la blogosfera y por las tiras cómicas y las caricaturas". Y sí, tienen razón. Les confieso entonces algo: es que a finales de mes cumplo un año como blogger y llevo tiempo reflexionando (ufff, palabra casi a punto de abandonar mi repertorio personal por aquello de las Reflexiones del compañero F.) sobre todo lo que me ha pasado en este año y cómo profundizar un poco en este fenómeno mediático y social que me ha atrapado con ganas...
Por eso hoy les comentaré sobre la frecuencia de las visitas a los blogs, al menos desde mi experiencia personal. Y para ello me auxilio de la tira cómica de Mauro Entrialgo que puse al inicio de este post porque más certera no puede ser. Si no, fíjense en el siguiente gráfico que presenta las visitas a mi blog en los últimos 30 días, según Site Meter:

Yo dibujé unas curvas de la tendencia, en azul, y, efectivamente, el acceso al blog los fines de semana alcanza su sima y entre semana, su cima. ¿Podemos concluir que la mayoría de los lectores accede al blog en sus horarios de trabajo? Hmmmm, tela por donde cortar... Desde el trabajo yo blogueo a veces: en el horario de almuerzo aprovecho un poco, por ejemplo, y cuando la musa se me va lejos, pues hago una pausa necesaria.
En algo que también he pensado es en los visitantes ocasionales que recibe mi blog, muchos de los cuales pudieran ser desde científicos hasta maestros en plena faena laboral, buscando en Google por términos como Einstein, ensayo o Habana, palabras que al menos una vez he usado en este espacio.
Personalmente tengo los fines de semana algo complicados con las dos fieritas en casa todo el día (así les digo cariñosamente a mi niño de 1 año y tres meses y a la grande de 3 años y medio). Además, sábados y domingos, por lo general, se realizan las compras para varios días, se sale a pasear, se reciben o hacen visitas, en fin, el mar. Incluso los fines de semana por las noches tengo menos tiempo para el blog aunque de vez en cuando me puedo dar el lujo de quedarme hasta las 3 ó 4 de la mañana. Entre semana, en contraste, los niños "caen" en la cama más temprano.
Sabiendo cómo es el comportamiento de las visitas al blog, bien podría valer la pena hacer uso del mismo para determinar, a priori, sobre cuáles temas escribir un miércoles o un sábado, ¿no creen?