Después de una gripe tremenda como en más de diez años no había tenido, retomo el mundo bloguero y con él, mis posts en éste, mi blog personal, ante la insistencia de mi niña. Bueno, no es que ella me anime a escribir en el blog, que en realidad ahora es que puedo hacerlo, con ella y su hermano ya dormidos en sus camas, sino por las preguntas que me hace a diario, una de ellas el tema hoy.
"Mami, ¿cuándo viene otra vez el Weihnachtsmann?". Esta mezcla Español-Alemán es de las constantes, a una semana de haber quitado el arbolito de Navidad de la casa. Para darles una pista: Weihnachtsmann = Papá Noel = Santa Claus. Y es que no fue suficiente cuándo ponemos el arbolito, o yo quiero que me traigan tal regalo, o cómo sabe lo que yo quiero, o por dónde va a entrar el Weihnachtsmann a la casa, sino que, pasadas las fiestas y guardados cada uno de los adornos del arbolito navideño, el tema no se va de encima del tapete.
La foto arriba es de mi niña el 24 de diciembre del 2007. Me dió tiempo a verle la carita que ponía a través del lente de la cámara. En el 2008 ya no fue posible, entró como un bólido a la casa y ni tiempo me dió a soltar la cartera. Y eso que ya había recibido otros regalitos con anterioridad, el mismo 25 . Pero qué va, no bastó: día a día pregunta cuándo viene otra vez en Weihnachtsmann y hasta ya ha hecho una lista de lo que quiere. ¡Dime tú! Y si la vieran qué alegría, emoción y entusiasmo pone a cada una de sus palabras...
Lo cierto es que, no sé todavía de una sola persona que haya "conocido" a Papá Noel cuando niña o niño y que se arrepienta ahora de haber vivido esos días, aunque fueran los regalos los más modestos, los recibidos. Mis padres siempre nos hacían los cuentos. Con eso ya debíamos conformarnos mi hermano y yo. En Cuba venían los Reyes el 6 de enero, según nos contaban ellos, pero la sentencia absoluta fue borrar todas esas tradiciones de las familias cubanas. ¡Zas!... de un plumazo. Con tantos niños muriéndose de hambre como hay en el mundo, vicios derrochadores que exaltan valores inadecuados no son compatibles con nuestra sociedad. Así nos llegaba a los niños la tradición de los Reyes Magos...
No siempre es una tarea fácil para los padres el comprarles regalos a sus niños. Les recomiendo lean las anécdotas de Diana y de Rosa al respecto. Por eso le agradezco a Lulita el haberme dado la idea de hablar sobre el tema, pues ella, cubana, como yo, lamenta, como yo, lo triste que fue no haber tenido esa ilusión a causa de una idea política errónea, cuando fue niña, como cuando lo fui yo.
Si Ud. me pregunta, sí, yo quise haber tenido Reyes Magos. Si Ud. me pregunta, sí, yo he sido feliz con lo feliz que ha sido mi niña abriendo sus regalos, los del Weihnachtsmann y los nuestros el día de su cumpleaños, por ejemplo. Si Ud. me pregunta, sí, yo ayudo también a niños necesitados con modestas donaciones que hago a una organización que los apoya. Si Ud. me pregunta, sí, yo estoy convencida de que el gobierno y la política que rigen un país absolutamente nada tienen que ver con las tradiciones, decisiones familiares, regalos en Navidad ni deseos de emigar de ninguna persona. ¿Y si le pregunto yo a Ud.?